En el marco de la 5ta jornada de la Red de Evaluación de Híbridos, técnicos y productores analizaron el estado de los cultivos en el Campo Galeto. Destacan la ausencia de daños por chicharrita, aunque advierten por la presencia generalizada de mancha blanca. La Agencia de Extensión Rural del INTA Río Primero llevó a cabo
En el marco de la 5ta jornada de la Red de Evaluación de Híbridos, técnicos y productores analizaron el estado de los cultivos en el Campo Galeto. Destacan la ausencia de daños por chicharrita, aunque advierten por la presencia generalizada de mancha blanca.
La Agencia de Extensión Rural del INTA Río Primero llevó a cabo su tradicional jornada de campo en el establecimiento Campo Galetto, consolidando la quinta edición de este encuentro. La actividad se desarrolló como parte de la red de evaluación de híbridos de maíz que coordina el INTA Manfredi, permitiendo a las empresas presentar las características de sus materiales y brindar capacitaciones técnicas sobre las problemáticas actuales de la zona.
Monitoreo de plagas y enfermedades
Según el Ing. Agr. Javier Molina del INTA Río Primero, «uno de los focos centrales de la jornada fue el análisis del picudo y la chicharrita«. Respecto a esta última, Molina señaló que, «si bien se registró un crecimiento en la población del insecto en los maíces tardíos, no se observaron síntomas de achaparramiento«. «Hubo presencia, pero no fueron muy infectivas», explicaron los especialistas, destacando que, aunque en zonas como Santa Rosa de Río Primero la presión fue mayor, en el ensayo de Monte Cristo el insecto llegó tarde y no provocó daños visibles.
No obstante, el cultivo presenta un desafío sanitario diferente: la mancha blanca. Según se informó, las condiciones climáticas de este año favorecieron la aparición de esta enfermedad, que no se limita a un lote puntual, sino que afecta a toda la región, desde Río Primero hasta MonteCristo.
Condiciones del cultivo y manejo técnico
Los ensayos evaluados fueron sembrados el pasado 31 de diciembre bajo condiciones de secano. El ciclo productivo se vio beneficiado por precipitaciones bien distribuidas que evitaron el estrés hídrico y térmico, permitiendo un excelente periodo de llenado de grano.
En cuanto al manejo tecnológico, se siguió un protocolo que incluyó una refertilización en el estado fenológico V6 con la aplicación de 120 kilos de urea protegida. El diseño del ensayo consistió en franjas de ocho surcos de ancho por 300 metros de largo, cuya cosecha se realiza en cuatro etapas para garantizar la validez estadística de los rendimientos.
Perspectivas de rendimiento
A pesar de la preocupación por la mancha blanca, las primeras impresiones de la recorrida son optimistas. Laura Ferreyra, del INTA Manfredi, destacó «el muy buen estado de las mazorcas y la sanidad general de las plantas, lo que proyecta resultados positivos para esta campaña en la región». El evento contó además con el acompañamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba y técnicos de diversas empresas del sector, quienes profundizaron en el comportamiento de cada material frente a las variables locales.












