Con un crecimiento del 16% en la participación de ejemplares y el inicio de un estudio pionero de la Universidad Siglo XXI, las finales nacionales de la disciplina en la Sociedad Rural de Jesús María refuerzan su rol como el «segundo gran festival» de la ciudad cordobesa. La ciudad de Jesús María vuelve a ser
Con un crecimiento del 16% en la participación de ejemplares y el inicio de un estudio pionero de la Universidad Siglo XXI, las finales nacionales de la disciplina en la Sociedad Rural de Jesús María refuerzan su rol como el «segundo gran festival» de la ciudad cordobesa.
La ciudad de Jesús María vuelve a ser el escenario de las finales nacionales de los campeonatos de Caballos Criollos, un evento que este año ha mostrado un vigor renovado y cifras récord,. Claudio Dowdal, presidente de la Asociación de Caballos Criollos, destacó a MundoAgro que «la competencia en el centro del país ha superado las expectativas, alcanzando un crecimiento del 16% con más de 220 caballos presentes, completando todos los cupos disponibles en diversas categorías».
Un derrame económico bajo estudio
Más allá de la competencia deportiva, el evento se ha transformado en un motor económico vital para Jesús María, Sinsacate y Colonia Caroya. Según reconoció Dowdal, «por primera vez, se está realizando una medición científica del derrame económico a través de un convenio con la Universidad Siglo XXI,. Este estudio busca obtener datos estadísticos precisos sobre el impacto en la ocupación hotelera, la gastronomía de primera línea y los servicios locales.»
Detrás de cada binomio que compite, existe una cadena de valor que incluye a talabarteros, herreros, transportistas y familias enteras que se movilizan desde puntos tan distantes como la Patagonia, Salta o Mendoza,. Este movimiento ha llevado a que el evento sea declarado de interés provincial, subrayando su importancia en la agenda de Córdoba,.
Identidad y futuro: El «Caballo Argentino»
«La pasión por el Criollo no es casual; se trata del caballo nacional, declarado marca país hace dos años por el Senado de la Nación», explica el Presidente de la Asociación de Caballos Criollos. Según Dowdal, «esta raza representa la adaptación natural al medio ambiente regional y es un símbolo de nuestra historia, habiendo servido tanto en los ejércitos como en el trabajo diario de campo».
Uno de los datos más alentadores para la Asociación —que cuenta con unos 2.500 socios y más de 5.500 jinetes federados— es el crecimiento de las categorías de jinetes jóvenes. La participación de niños desde los 6 años garantiza el relevo generacional y fomenta el arraigo cultural,.
Alianza público-privada
El éxito de esta edición también responde a un trabajo mancomunado entre la Asociación, las intendencias locales y la Sociedad Rural de Jesús María. A pesar de los días lluviosos, la colaboración pública permitió acondicionar las pistas con más de 45 camiones de arena, asegurando que las disciplinas se desarrollen con normalidad.
Para muchos, este encuentro ya se ha convertido en un clásico que, salvando las distancias con el Festival de Doma y Folklore, se posiciona como un evento ineludible que combina esparcimiento, tradición y una fuerte inyección económica para las mencionadas localidades del Departamento Colón.













