En el inicio de la megamuestra por sus 20 años, representantes provinciales y legisladores analizaron los desafíos del sector. Entre los pedidos principales se destacan la reducción de la presión impositiva, el acceso a créditos competitivos y la mejora en la infraestructura logística. En el marco del vigésimo aniversario de Expoagro, la megamuestra agroindustrial más
En el inicio de la megamuestra por sus 20 años, representantes provinciales y legisladores analizaron los desafíos del sector. Entre los pedidos principales se destacan la reducción de la presión impositiva, el acceso a créditos competitivos y la mejora en la infraestructura logística.
En el marco del vigésimo aniversario de Expoagro, la megamuestra agroindustrial más importante de la región se convirtió en el escenario de fuertes definiciones políticas y económicas. Funcionarios de las provincias de Santa Fe, Salta, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes se dieron cita para recorrer el predio y marcar el rumbo que, consideran, debe tomar el sector para potenciar el crecimiento nacional.
El fin de las «excusas» para las retenciones
Uno de los reclamos más contundentes fue el del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien enfatizó la necesidad de proteger tanto al campo como a la industria por su capacidad de generar valor agregado. Pullaro fue categórico al proyectar el impacto de una baja impositiva: asegurar que reducir las retenciones a la mitad inyectaría unos 2.500 millones de dólares en la microeconomía, provocando un «shock en el bolsillo de los argentinos».
En sintonía, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, afirmó que «ya no hay más excusas» para mantener estos gravámenes. Busso comparó la situación del agro con otros sectores en expansión como la minería y la energía, los cuales reciben incentivos en lugar de cargas impositivas, advirtiendo que los competidores regionales de Argentina no cuentan con este tipo de impuestos.
El financiamiento: ¿Motor o «mochila de plomo»?
Otro eje central de la jornada fue el acceso al crédito. Para el ministro cordobés, sin una intervención estatal que garantice tasas competitivas, el financiamiento se transforma en una «mochila de plomo» para los productores. Por su parte, desde Entre Ríos, el ministro Guillermo Bernaudo reconoció que el sector se encuentra «atrancado» en términos financieros, aunque destacó la importancia de las líneas de crédito del Banco Nación, el Banco Provincia y el BICE para incorporar nuevas tecnologías.
Economías regionales y el desafío logístico
La diversidad productiva del país también estuvo representada. Salta destacó su potencial para la inversión, subrayando la importancia de defender los 100.000 puestos de trabajo que genera la industria del tabaco, así como sus viñedos de altura.
Por el lado de Corrientes, la ministra de Industria, Mariel Gabur, puso el foco en las cadenas de arroz y la foresto-industria, señalando la necesidad imperiosa de mejorar la logística para ganar competitividad. Gabur resaltó la construcción del puerto de Ituzaingó y la necesidad de políticas claras de navegación fluvial para reducir los costos de comercialización y permitir que la producción local llegue al mundo de manera eficiente.
Una mirada desde el Congreso
La jornada contó además con la presencia de legisladores nacionales como Fernando de Andreis y Maximiliano Abad. Mientras De Andreis ponderó el ordenamiento macroeconómico para el control de la inflación, Abad advirtió sobre la «convulsión» internacional y la dificultad de atraer inversiones hacia países emergentes en contextos de conflicto. Ambos coincidieron en que el Estado debe trabajar de forma conjunta con el agro para generar condiciones de fortalecimiento sostenible.












