En el actual escenario agrícola, la eficiencia ha dejado de ser un simple atributo técnico para transformarse en una variable económica decisiva. Con un precio del gasoil agropecuario que ronda los 2.100 pesos por litro en Argentina, el consumo de combustible se ha posicionado en el centro de los costos operativos. En este contexto, las cosechadoras CLAAS han demostrado una ventaja competitiva contundente: mientras el promedio del mercado consume entre 11 y 12 litros por hectárea, una CLAAS requiere menos de 9 litros.
Con el precio del gasoil al alza, la gestión inteligente de la potencia y sistemas como DYNAMIC POWER se vuelven aliados clave para sostener la rentabilidad del productor argentino.
En el actual escenario agrícola, la eficiencia ha dejado de ser un simple atributo técnico para transformarse en una variable económica decisiva. Con un precio del gasoil agropecuario que ronda los 2.100 pesos por litro en Argentina, el consumo de combustible se ha posicionado en el centro de los costos operativos. En este contexto, las cosechadoras CLAAS han demostrado una ventaja competitiva contundente: mientras el promedio del mercado consume entre 11 y 12 litros por hectárea, una CLAAS requiere menos de 9 litros.
Esta diferencia en el rendimiento se traduce en números impactantes para el bolsillo del productor. Considerando que una máquina de gran porte puede recolectar entre 100 y 120 hectáreas por jornada, el uso de esta tecnología representa un ahorro diario superior a los 420.000 pesos, cifra que puede escalar hasta los 630.000 pesos si se compara con los consumos más altos de la competencia.
La ingeniería detrás del ahorro
Este desempeño no es casual, sino el resultado de ingeniería aplicada para optimizar cada gota de combustible. El pilar de esta eficiencia es el DYNAMIC POWER, un sistema de gestión inteligente que adapta la potencia del motor de forma automática según la carga real de trabajo. Si el cultivo es liviano, la máquina reduce su potencia; si las condiciones exigen más esfuerzo, la aumenta instantáneamente, logrando hasta un 10% de ahorro adicional. Desde 2026, esta innovación está integrada en los nuevos motores MAN de las series LEXION y TRION.
A esto se suman otros desarrollos mecánicos que reducen el esfuerzo de la trilla:
- APS SYNFLOW: Un sistema que mejora el flujo del material dentro de la cosechadora, demandando menos energía.
- ROTO PLUS: Tecnología de separación de granos por fuerza centrífuga que opera con muy baja demanda de potencia.
- Gestión Electrónica Avanzada: Ajusta el funcionamiento del motor en tiempo real para evitar excesos y mantener la máquina siempre en su rango óptimo.
Datos verificados y beneficios extra
El impacto de estas tecnologías es monitoreado de cerca por la empresa. Reynaldo Postacchini, vicepresidente de CLAAS Argentina, destaca que estos datos son «contundentes» y se ven reflejados de manera constante en CLAAS connect, la plataforma digital de gestión de la compañía.
Según el directivo, los beneficios de consumir menos combustible van más allá del ahorro inmediato de dinero: «Implica también un menor desgaste del motor y sus componentes, menores emisiones y una mayor autonomía de trabajo» en el campo. En un mercado donde cada peso cuenta, la tecnología parece ser la respuesta más sólida para enfrentar la suba de los insumos.












