La eliminación de los Derechos de Exportación (DEX), conocidos popularmente como retenciones, no solo potenciaría la producción del campo argentino, sino que, contra lo que suele creerse, terminaría fortaleciendo las arcas del Estado a mediano plazo. Según un estudio reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), basado en el modelo AGMEMOD Argentina, la quita total de estos gravámenes para el año 2028 transformaría la estructura productiva del país.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que el fin de los Derechos de Exportación generaría un efecto multiplicador en la producción agroindustrial y compensaría el costo fiscal en solo dos años.
La eliminación de los Derechos de Exportación (DEX), conocidos popularmente como retenciones, no solo potenciaría la producción del campo argentino, sino que, contra lo que suele creerse, terminaría fortaleciendo las arcas del Estado a mediano plazo. Según un estudio reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), basado en el modelo AGMEMOD Argentina, la quita total de estos gravámenes para el año 2028 transformaría la estructura productiva del país.
Un salto productivo y de divisas
El informe destaca que la eliminación de los DEX actuaría como un potente multiplicador del área sembrada. Mientras que bajo el esquema actual el crecimiento de la superficie apenas alcanzaría un 3% en una década, un escenario sin retenciones permitiría llegar a las 43,4 millones de hectáreas para el año 2036.
Este incremento en la superficie, sumado a una mayor inversión tecnológica, dispararía la producción total a 182,6 millones de toneladas, un 10,1% por encima de las proyecciones base, con el complejo soja y el maíz como principales motores. En términos financieros, el ingreso de divisas por exportaciones agroindustriales escalaría hasta los us50.500 millones anuales en 2036,lo que representa un aporte adicional de us 6.400 millones respecto al sistema vigente.
El fin del mito del desfinanciamiento
Uno de los puntos más disruptivos del reporte es el cuestionamiento a la idea de que eliminar las retenciones desfinancia al Estado. La BCR sostiene que la pérdida inicial de ingresos se compensaría en apenas dos años gracias al impulso de la actividad económica y la recaudación de otros tributos.
La mejora en la rentabilidad del sector ampliaría la base imponible del Impuesto a las Ganancias y el tributo a los Débitos y Créditos Bancarios. De acuerdo con las proyecciones, para el ciclo 2029/30 la recaudación nacional ya superaría al escenario actual, y hacia 2036 el Estado Nacional obtendría u$s296 millones adicionales netos tras haber eliminado las retenciones.
Impacto en las provincias y consolidación fiscal
A nivel federal, el beneficio sería aún más marcado. Como las retenciones son un impuesto no coparticipable, su eliminación no resta fondos directos a las provincias, pero la mayor actividad económica sí incrementa la recaudación de impuestos locales como Ingresos Brutos y Sellos. Se estima que las provincias sumarían u$s989 millones extras para 2036.
El cronograma fiscal planteado indica que:
- El punto de quiebre se alcanzaría en 2028.
- El único año con saldo negativo sería 2027, con un costo transitorio de u$s153 millones debido a la primera baja de alícuotas.
- Para 2036, la recaudación consolidada (Nación y provincias) superaría en u$s1.286 millones anuales al esquema de retenciones actual.
En conclusión, la investigación de la BCR presenta la eliminación de los DEX como una reforma estructural con beneficios sostenidos que supera el costo de transición, transformando un esquema de presión fiscal en uno de ganancias crecientes y desarrollo productivo.
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario









