En una reciente entrevista, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, analizó el impacto de los anuncios realizados por el presidente Javier Milei respecto a la reducción de dos puntos en las retenciones para el trigo y la cebada. Si bien el funcionario cordobés calificó la medida como un paso en el «camino que venimos pidiendo», enfatizó la necesidad de dotar a estos anuncios de un marco legal sólido para brindar seguridad jurídica al productor.
El ministro de Bioagroindustria de Córdoba destacó el gesto del Gobierno nacional hacia el campo, aunque advirtió que la carga impositiva sigue siendo «enorme». En medio de una campaña triguera que no termina de arrancar por los altos costos, resaltó también las líneas de crédito provinciales para maquinaria como un motor necesario para la reactivación.
El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, analizó el impacto de los anuncios realizados por el presidente Javier Milei respecto a la reducción de dos puntos en las retenciones para el trigo y la cebada. Si bien el funcionario cordobés calificó la medida como un paso en el «camino que venimos pidiendo», enfatizó la necesidad de dotar a estos anuncios de un marco legal sólido para brindar seguridad jurídica al productor.
Entre el alivio y la incertidumbre climática
En Punto a Punto Radio, Busso reconoció que la medida busca incentivar una campaña triguera que actualmente se encuentra estancada debido a las dudas sobre los costos de producción y la fertilización. Aunque valoró el gesto oficial, señaló que la señal podría haber sido «mucho más fuerte», ya que el productor seguirá enfrentando una carga tributaria muy alta a pesar del descuento.
«Es muy difícil decir que uno está a favor del campo y sostener las retenciones», afirmó el ministro, comparando la situación del agro con otros sectores como la minería o el petróleo, que cuentan con incentivos específicos como el RIGI. Para Busso, es fundamental que estas decisiones no queden sujetas a los vaivenes de la recaudación y se respalden con una normativa que dé previsibilidad a largo plazo.
El impulso a la maquinaria agrícola
Más allá de las políticas nacionales, Busso destacó las acciones de la provincia para fomentar la reactivación del sector a través del financiamiento. En este sentido, mencionó la reciente presentación de créditos de Bancor, desarrollados junto a la Asociación de Fabricantes (AFAMAC), destinados a la compra de maquinaria agrícola.
Estas líneas de financiamiento ofrecen condiciones que el ministro definió como «muy competitivas», con tasas negativas del 14% en pesos a cuatro años. El objetivo primordial es generar una reactivación en las ventas de un sector industrial que genera puestos de trabajo y que hoy enfrenta una «competencia desigual» ante la apertura de importaciones de maquinaria usada y el incremento en costos operativos, como el combustible.
Finalmente, Busso reiteró que, aunque toda rebaja impositiva es bienvenida, el contexto de incertidumbre económica y los altísimos costos exigen señales contundentes para que el productor decida invertir y producir en el escenario actual.









