La industria frigorífica argentina atraviesa un escenario de marcada contracción. Durante mayo de 2026, la actividad registró un nivel «bajísimo», explicado por una menor oferta de hacienda tras tres años de liquidación de existencias debido a eventos climáticos adversos entre 2022 y 2023. Con poco más de un millón de cabezas faenadas en el mes, la caída interanual fue del 7,3%. Al analizar los primeros cinco meses del año, la cifra asciende a 4,94 millones de cabezas, lo que representa una contracción del 9,8% respecto al año anterior y el nivel de actividad sectorial más bajo de la última década.
La industria frigorífica registró en mayo una fuerte retracción del 7,3% interanual, consolidando el volumen de actividad más bajo de los últimos diez años para el primer pentamestre. Mientras el consumo por habitante descendió a 47,5 kilos anuales, las exportaciones se sostienen por una histórica mejora en los precios internacionales y el impulso del mercado estadounidense.
La industria frigorífica argentina atraviesa un escenario de marcada contracción. Durante mayo de 2026, la actividad registró un nivel «bajísimo», explicado por una menor oferta de hacienda tras tres años de liquidación de existencias debido a eventos climáticos adversos entre 2022 y 2023. Con poco más de un millón de cabezas faenadas en el mes, la caída interanual fue del 7,3%. Al analizar los primeros cinco meses del año, la cifra asciende a 4,94 millones de cabezas, lo que representa una contracción del 9,8% respecto al año anterior y el nivel de actividad sectorial más bajo de la última década.
El consumo interno en mínimos históricos
La producción de carne vacuna acumuló una caída del 7,3% anual entre enero y mayo de 2026, totalizando 1,168 millones de toneladas res con hueso. Este retroceso impactó de lleno en el mercado doméstico: el consumo aparente de carne vacuna se contrajo un 11,1% anual.
Esta dinámica se explica principalmente por la pérdida del poder de compra de las familias frente a las subas de precios relativos. En consecuencia, el consumo per cápita de carne vacuna descendió un 6,1% anual, ubicándose en 47,5 kilos por habitante al año, una cifra que refleja la fuerte absorción doméstica perdida en el último período.
Precios: entre la baja en Cañuelas y el mostrador
En el Mercado de Cañuelas, el precio de la hacienda en pie mostró una corrección a la baja del 5,1% en mayo, acumulando una caída del 12,1% desde el pico de febrero. No obstante, los valores se mantienen elevados en términos históricos y reales (+12,2% anual).
En los mostradores del Gran Buenos Aires, el rubro carnes y derivados subió apenas un 0,2% mensual en mayo, muy por debajo del índice general de alimentos (2,8%). De hecho, los cortes vacunos promediaron una baja del 0,7% mensual, destacándose el asado, cuyo precio descendió un 1,6%, seguido por el cuadril y la nalga.
Exportaciones: menos volumen, mejores precios
El sector exportador presenta una realidad dual. En abril, el volumen certificado cayó un 27% mensual, principalmente por el desplome de los envíos a China, que bajaron un 35,8% respecto a marzo. Sin embargo, la nota positiva la dio Estados Unidos, cuyas compras se triplicaron en la comparación interanual, llegando a representar casi el 30% del total exportado.
A pesar de la menor cantidad enviada, los ingresos por ventas al exterior en el primer cuatrimestre crecieron un 48,4% interanual. Esto se debe a una mejora sustancial en el valor unitario de la tonelada, que promedió los 8.290 dólares en abril, un 40,3% más que un año atrás. En el caso específico de China, el precio promedio por tonelada subió un 47,4% anual, lo que permitió compensar parcialmente la retracción en las cantidades.
Signos de sostenibilidad en el rodeo
Un dato alentador para la cadena productiva es el comportamiento de la faena de hembras. En mayo, la participación de las hembras en la faena total cayó al 46,9%. Este indicador se aproxima gradualmente al intervalo del 43%-45%, que es el límite considerado consistente con el sostenimiento de las existencias vacunas, sugiriendo un posible freno a la fase de liquidación de vientres de años anteriores.










