En el marco de una nueva edición del Congreso Aapresid, Neogen Semillas desplegó una propuesta centrada en la innovación genética y la adaptación de sus materiales a diversos ambientes productivos. La marca, perteneciente al grupo GDM, busca posicionarse con un portfolio renovado que apunta a cubrir unas 750.000 hectáreas en la próxima campaña, ofreciendo soluciones tecnológicas para enfrentar desafíos como las malezas resistentes y la optimización de los recursos en el lote.
Con una proyección de siembra de 750.000 hectáreas, la marca presentó en el Congreso Aapresid 2026 nuevas variedades y herramientas de manejo para maximizar rendimientos en un escenario climático favorable.
En el marco de una nueva edición del Congreso Aapresid, Neogen Semillas desplegó una propuesta centrada en la innovación genética y la adaptación de sus materiales a diversos ambientes productivos. La marca, perteneciente al grupo GDM, busca posicionarse con un portfolio renovado que apunta a cubrir unas 750.000 hectáreas en la próxima campaña, ofreciendo soluciones tecnológicas para enfrentar desafíos como las malezas resistentes y la optimización de los recursos en el lote.
Innovación para cada ambiente
La estrategia de la compañía para este año se apoya en el lanzamiento de variedades específicas para distintas zonas del país. En el segmento de Grupo de Madurez (GM) IV medio, se destacaron las variedades NEO46S25 SE y NEO47S25 SE, ambas con tecnología Enlist STS. Mientras la primera está diseñada para ambientes de alta productividad con gran estabilidad, la segunda se posiciona como una opción versátil para lotes más desafiantes de media y baja productividad. Asimismo, se presentó la NEO42S25 RRSTS, una alternativa de ciclo corto con tolerancia a glifosato y un alto potencial de rinde.
Para el norte argentino, Neogen introdujo variedades de ciclo largo con tecnología Conkesta: la NEO70S25 CE, con elevado potencial de rendimiento, y la NEO64S25 SCE, que ofrece estabilidad incluso en las condiciones más exigentes del litoral y el centro del país.
El desafío de achicar el «gap»
Uno de los puntos centrales de la presentación técnica fue la brecha de rendimiento, que a nivel nacional se sitúa en un 32%. Según Diego Regnicoli, gerente de Desarrollo de Autógamas de la zona centro norte, la clave para reducir esta distancia entre el promedio actual y el potencial máximo radica en las variables que el productor puede controlar: la genética y el manejo agronómico.
El especialista subrayó que factores como la fecha de siembra, la densidad y la nutrición son determinantes. Por ejemplo, en la zona núcleo, el óptimo agronómico para alcanzar los máximos rindes se ubica en torno al 22 de octubre para planteos agresivos. Además, advirtió sobre el riesgo de excesos en la densidad poblacional, que pueden derivar en problemas de vuelco o enfermedades.
Nutrición y siembra de precisión
La rentabilidad del cultivo también encuentra un pilar fundamental en la nutrición. Los ensayos mostraron que en lotes con bajos niveles de fósforo, la fertilización puede generar incrementos de entre 250 y 300 kilos por hectárea.
Por otro lado, la calidad de implantación —definida por el uso de semillas de alto vigor y siembra de precisión— puede traducirse en saltos de rendimiento de hasta un 7,7%. A esto se suma el beneficio del manejo variable intralote, que aporta en promedio unos 116 kg/ha adicionales por elección genética y 65 kg/ha por ajuste de densidad variable.
Perspectivas para la nueva campaña
Con vistas al ciclo productivo que comienza, bajo la influencia del fenómeno «Niño», las expectativas son sumamente positivas. Con perfiles de suelo cargados de humedad, los especialistas instan a los productores a «sacarle jugo» al potencial genético mediante un posicionamiento quirúrgico de cada variedad.
Finalmente, Gonzalo Crespo, gerente de la marca, destacó que todas estas innovaciones se comercializan bajo el sistema Sembrá Evolución, un modelo multiindustria que busca potenciar la inversión en investigación y el desarrollo de nuevas variedades para continuar impulsando la productividad del sector.













