El sector ganadero argentino se encuentra en estado de alerta ante las propuestas gubernamentales que buscan modificar el financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Juan José Grigera Naón, actual presidente de la Oficina Internacional de la Carne y ex titular del instituto, expresó su profunda preocupación por los proyectos que pretenden transformar el aporte obligatorio de los productores en una contribución voluntaria.
El doctor Juan José Grigera Naón, referente internacional y ex presidente del IPCVA, rechazó el proyecto oficial de convertir la contribución en voluntaria. Calificó la medida de «dogmática» y aseguró que podría llevar a la desaparición del instituto, afectando la apertura de mercados y la defensa comercial del país.
El sector ganadero argentino se encuentra en estado de alerta ante las propuestas gubernamentales que buscan modificar el financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Juan José Grigera Naón, actual presidente de la Oficina Internacional de la Carne y ex titular del instituto, expresó su profunda preocupación por los proyectos que pretenden transformar el aporte obligatorio de los productores en una contribución voluntaria.
Para Grigera Naón, esta iniciativa, impulsada por figuras como Federico Sturzenegger, carece de una «explicación lógica» y parece responder más a «ideas dogmáticas» o una «batalla cultural» que a un análisis de la realidad productiva. El dirigente advirtió que, de implementarse el cambio, el instituto correría el riesgo de desaparecer debido al efecto contagio: «si el vecino no paga, yo no pago», lo que desfinanciaría las acciones de promoción tanto internas como externas.
Un modelo global bajo amenaza
El especialista subrayó que el esquema de aportes obligatorios no es una anomalía argentina, sino la norma en los principales países exportadores. Citó como ejemplos el caso de Irlanda, donde el instituto Bord Bia recibe aportes obligatorios además de fondos estatales y de la Unión Europea, y el sistema «Checkoff» de Estados Unidos, que cobra un dólar por cada cabeza de ganado transada.
En contraste, el sistema argentino solo aplica la retención al momento de la faena, lo que representa actualmente unos 1.400 pesos por cabeza. «Eso no es nada», enfatizó Grigera Naón, destacando que el Estado nacional no realiza aportes económicos al instituto, pero sí se beneficia directamente de su actividad.
Logros estratégicos y el peligro del desfinanciamiento
La defensa del IPCVA se sustenta en resultados históricos que, según el ex presidente, justifican con creces la inversión del sector privado:
- Apertura de mercados: El instituto fue clave para abrir el mercado de China, gestionando los primeros envíos de carne de manera estratégica.
- Defensa legal internacional: Ante el cierre del mercado estadounidense, el IPCVA financió un juicio ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) que costó 1,3 millones de dólares en honorarios legales, logrando recuperar un cupo de 20.000 toneladas.
- Soporte institucional: Se han financiado misiones oficiales y se ha brindado apoyo económico al Senasa para facilitar las exportaciones.
Finalmente, Grigera Naón destacó que el trabajo del instituto va más allá del comercio exterior, incluyendo la promoción del consumo en jóvenes y la realización de jornadas técnicas en el campo. Ante este escenario, hizo un llamado directo al Gobierno para que «vea cuál es el real beneficio al país» y deje de lado «dogmatismos o ideas ficticias» que podrían comprometer el futuro del «país de la carne».











