En el marco de una nueva edición de la Exposición Rural de Palermo, el Ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, manifestó su orgullo por el desempeño de las cabañas cordobesas, destacando el «trabajo silencioso» y la pasión de los productores de la provincia. Sin embargo, el clima de celebración por los premios obtenidos se vio matizado por un fuerte reclamo hacia la administración central respecto a la presión fiscal y la falta de incentivos para el sector agropecuario.
El Ministro de Bioagroindustria provincial elogió el «salto de calidad» de las cabañas cordobesas en Palermo, pero lanzó duras críticas a la política económica nacional, exigiendo el fin de las retenciones y defendiendo el rol del IPCVA.
En el marco de una nueva edición de la Exposición Rural de Palermo, el Ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, manifestó su orgullo por el desempeño de las cabañas cordobesas, destacando el «trabajo silencioso» y la pasión de los productores de la provincia. Sin embargo, el clima de celebración por los premios obtenidos se vio matizado por un fuerte reclamo hacia la administración central respecto a la presión fiscal y la falta de incentivos para el sector agropecuario.
Excelencia genética desde el norte cordobés
Busso resaltó el desempeño de las cabañas familiares cordobesas, especialmente aquellas provenientes del norte de la provincia, que han logrado un «salto de calidad enorme» a pesar de las condiciones particulares de la región. Según el ministro, la excelencia en la genética bovina y porcina es el pilar que resguarda la fortaleza de la cadena de valor ganadera. «Es un camino que nos pone muy contentos y orgullosos», afirmó el funcionario tras las premiaciones en la pista central.
Críticas a la política nacional: «Falta mucho todavía»
Pese al optimismo por la producción, Busso no ocultó su frustración ante la ausencia de anuncios económicos de impacto por parte del Gobierno Nacional durante la muestra y en los anuncios del cierre de la exposición. titular de la cartera de Bioagroindustria fue categórico al comparar el trato que recibe el campo frente a otros sectores: «Vemos con cierta envidia cómo sectores vinculados a Vaca Muerta tienen un tratamiento especial, se los incentiva y financia, mientras nosotros seguimos teniendo una carga muy negativa».
El funcionario reveló cifras alarmantes sobre el impacto de los derechos de exportación en la economía provincial. «Este año, el Estado Nacional se llevará de Córdoba unos 2.200 millones de dólares en concepto de retenciones», denunció. Según Busso, en el caso de la soja, el Estado se queda con una cuarta parte de la rentabilidad y producción cordobesa, una situación que calificó como única en el mundo y que «debería ser cero».
Defensa del IPCVA frente a la desregulación
Otro de los puntos de tensión fue la intención oficial de modificar el financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Busso calificó de «equivocada» y fruto del «desconocimiento» la postura de algunos sectores que promueven la desregulación de este organismo (según el enviado al Congreso por el Ministro de Desregulación Federico Adolfo Sturzenegger).
«Hay fundamentalistas de la desregulación que desconocen lo que pasa en el sector productivo», disparó el ministro, defendiendo al IPCVA como una herramienta clave para que la carne argentina sea reconocida y valorada en los mercados externos. Para Busso, si un funcionario realmente desea aliviar la carga del productor, debe enfocarse en eliminar las retenciones en lugar de atacar aranceles destinados a la promoción internacional.
Finalmente, el ministro instó a los productores a «seguir dando la batalla» y levantar la voz para defender los intereses del campo cordobés frente a las políticas nacionales.












