El Block Test de la Sociedad Rural de Jesús María se consolidó una vez más como un espacio fundamental para el análisis de la ganadería argentina, destacándose por su alto nivel organizativo y la diversidad de biotipos presentados. Los jurados de la jura fenotípica resaltaron el esfuerzo de los productores por trabajar con genética de punta, lo que se vio reflejado en la presentación y calidad de los animales en pista.
Con una destacada organización del Ateneo de la Sociedad Rural de Jesús María y una gran variedad de razas, la Sociedad Rural de Jesús María fue sede de una competencia que busca estandarizar la calidad para los mercados más exigentes. Cabaña Los Socavones y la Universidad Católica de Córdoba se alzaron con dos los principales galardones en la jura fenotípica.
El Block Test de la Sociedad Rural de Jesús María se consolidó una vez más como un espacio fundamental para el análisis de la ganadería argentina, destacándose por su alto nivel organizativo y la diversidad de biotipos presentados. Los jurados de la jura fenotípica, Leandro Olmos y Gonzalo Aleu, resaltaron el esfuerzo de los productores por trabajar con genética de punta, lo que se vio reflejado en la presentación y calidad de los animales en pista.
La búsqueda de la uniformidad: clave para el mercado externo
Uno de los puntos centrales del debate entre los expertos fue la necesidad de lograr un producto final homogéneo. Según los jurados, para cumplir con los requerimientos de exportación, es vital que no existan disparidades marcadas en el peso de los cortes, buscando una uniformidad que resulte atractiva para los mercados internacionales.
En este sentido, las pruebas fenotípicas funcionan como un «punto de arranque» que orienta a los criadores hacia lo que el mercado demanda, complementando las estadísticas y los DEPs (Diferencias Esperadas de Progenie) con la observación técnica en pista. Durante la jornada, se evaluaron diversas razas como Angus, Brangus y San Ignacio, utilizando herramientas como ecografías para medir el área de ojo de bife y el espesor de grasa dorsal.
Los grandes ganadores de la jornada
La competencia arrojó resultados destacados para cabañas de amplia trayectoria:
- Cabaña Los Socavones: Representada por Marcos Mizzau, la cabaña se llevó el primer premio en la raza Braford. Mizzau destacó que este logro es parte de un plan integral que busca no solo desarrollar genética, sino también mejorar la producción de carne de manera continua.



Universidad Católica de Córdoba: Bajo la dirección de Javier Lozano, la institución obtuvo el galardón de Gran Campeón en la jura en pie de novillos Angus. Lozano subrayó que los animales premiados cuentan con un seguimiento genético estricto, habiendo participado previamente en mediciones de consumo residual en la estación zootécnica de Santa Julia


Del campo al gancho: el valor agregado como norte
El Block Test no concluye en la pista. Tras la jura fenotípica, uno de los animales de cada lote son trasladados al frigorífico para evaluar el rendimiento real de la media res, el pH y el color de la carne. Este proceso busca brindar una devolución técnica al productor para que pueda conocer el «futuro carnicero» de su biotipo.
Los especialistas coincidieron en que el futuro de la ganadería argentina radica en generar valor agregado. «Argentina tiene la idea de que posee la mejor carne del mundo, pero hay que demostrarlo internamente con cada raza y trabajar en la especificidad de los mercados», señalaron los jurados. Finalmente, se remarcó que para incrementar la participación de más cabañas, es fundamental que estos estándares de calidad se traduzcan en beneficios económicos directos para el productor, cerrando así un círculo de mejora continua en toda la cadena productiva.














