martes 22 de septiembre del 2026 ARG 17°C Temperatura
El Estado se queda con el 58,2% de la renta agrícola pese a una leve mejora por factores internacionales – Mundo Agro Cba | Noticias del Agro

El Estado se queda con el 58,2% de la renta agrícola pese a una leve mejora por factores internacionales

El Estado se queda con el 58,2% de la renta agrícola pese a una leve mejora por factores internacionales

Según el último reporte de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), de cada $100 generados por una hectárea de campo, $58,20 se destinan al pago de impuestos. Aunque el índice mostró un descenso respecto al 61,9% de junio debido a la suba en los precios de los granos y la caída en

Según el último reporte de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), de cada $100 generados por una hectárea de campo, $58,20 se destinan al pago de impuestos. Aunque el índice mostró un descenso respecto al 61,9% de junio debido a la suba en los precios de los granos y la caída en el valor de los fertilizantes, la carga impositiva continúa representando más de la mitad del resultado económico.

El impacto de la presión tributaria en el campo argentino

El Estado absorbe el 58,2% de la renta agrícola nacional, lo que significa que 58 de cada 100 pesos que genera una hectárea promedio —una vez descontados los costos de producción— van destinados a impuestos nacionales, provinciales y municipales. La renta agrícola total se distribuye actualmente en un 58,2% de impuestos, 27,3% para el costo del alquiler de la tierra y 14,5% de resultado económico o ganancia para el productor.

En comparación con la medición de junio, cuando el indicador se ubicó en un 61,9%, la participación estatal registró un leve retroceso. Sin embargo, desde FADA remarcan que este alivio no respondió a reformas tributarias locales, sino a variables externas. “La leve caída del índice no se dio por cambios en los impuestos argentinos en sí, fue por factores en el contexto internacional”, explicó Fiorella Savarino, economista de la entidad, destacando la combinación entre la mejora en las cotizaciones internacionales y la reducción en los costos de insumos esenciales.


Granos al alza y marcada caída en el precio de los fertilizantes

Las tensiones geopolíticas derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania, junto con dificultades logísticas, impulsaron los precios internacionales de granos como el trigo y la soja, esta última favorecida también por ajustes de producción en Estados Unidos y un repunte de la demanda desde China.

A la par, el costo de la urea —un fertilizante clave para la siembra— sufrió un marcado descenso: su precio promedio se redujo de 730 dólares por tonelada en junio a 570 dólares en septiembre. Esta variación modificó favorablemente la relación insumo-producto, reduciendo el volumen de cosecha necesario para adquirirlo. Nicolle Pisani Claro, Economista Jefa de FADA, detalló que en septiembre se requieren 2,9 toneladas de maíz o 2,4 de trigo para comprar una tonelada de urea, frente a las 4 toneladas de maíz y 3,4 de trigo que se necesitaban tres meses atrás.

Pese a esta mejora en la relación de costos, los valores internacionales de granos como el maíz y el trigo se mantienen aún por debajo del promedio registrado en los últimos cinco años.


El peso por cultivo y la estructura de la recaudación

El análisis desagregado por cultivo muestra que la participación del Estado sobre la renta es del 60,7% en soja, 56,8% en girasol, 55,5% en trigo y 53,8% en maíz. En el caso específico del trigo, la combinación de mejores precios y el menor valor de la urea permitió obtener márgenes positivos antes de impuestos, corrigiendo los balances neutros o negativos de mediciones anteriores.

En cuanto a la composición de la mochila fiscal, la mayor parte sigue en manos de la administración nacional mediante tributos no coparticipables:

  • Impuestos nacionales no coparticipables: representan el 55,6% del total impositivo.
  • Impuestos nacionales coparticipables: explican el 35,7%.
  • Impuestos provinciales: abarcan el 7,8%.
  • Impuestos municipales: corresponden al 0,9% restante.

Aunque la reducción gradual de las alícuotas de derechos de exportación (retenciones) desde diciembre de 2023 atenuó su peso relativo, cobraron mayor relevancia otros tributos vinculados al resultado económico, como el Impuesto a las Ganancias.


Fletes e inequidad territorial

A diferencia de la urea, otros componentes operativos registraron alzas. Los fletes de transporte aumentaron respecto a junio y muestran una suba sostenida interanual, golpeando con mayor severidad a los establecimientos alejados de los puertos. Según Antonella Semadeni, economista de FADA, en provincias como Córdoba, San Luis y La Pampa, cerca de 2 de cada 10 camiones cargados con maíz se destinan exclusivamente a pagar el flete.

Asimismo, la presión tributaria presenta diferencias según la provincia:

  • Entre Ríos: 58,4%
  • Córdoba: 56,9%
  • Buenos Aires: 56,1%
  • San Luis: 55,0%
  • La Pampa: 54,7%
  • Santa Fe: 53,9%

Estas disparidades regionales no implican necesariamente un pago mayor en pesos, sino que resultan de la interacción entre los rendimientos por hectárea, las distancias a los puertos, las tarifas de transporte y las estructuras impositivas locales de cada territorio.

Tal vez te pueda interesar

Lo más reciente