En una nueva edición del seminario anual de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario, el sector agroindustrial planteó una agenda urgente de reformas para evitar que el país siga perdiendo terreno en el mercado global. Rodolfo Rossi, directivo de la entidad, subrayó que la cadena se encuentra en un momento de debate profundo previo al Congreso Mundial de Soja que se celebrará en abril del próximo año.
En el marco de su seminario anual, Rodolfo Rossi, referente de la entidad, advirtió sobre la amenaza de Brasil en el mercado de harinas, la urgencia de una nueva ley de biocombustibles y la crítica falta de fertilización en los suelos argentinos.
En una nueva edición del seminario anual de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario, el sector agroindustrial planteó una agenda urgente de reformas para evitar que el país siga perdiendo terreno en el mercado global. Rodolfo Rossi, directivo de la entidad, subrayó que la cadena se encuentra en un momento de debate profundo previo al Congreso Mundial de Soja que se celebrará en abril del próximo año.
El desafío de la competitividad y el «efecto Brasil»
Uno de los puntos de mayor preocupación para la industria es el avance de Brasil, país que está a punto de arrebatarle a la Argentina su histórico liderazgo como principal exportador mundial de harina de soja. Según Rossi, este escenario era previsible dado el volumen de producción brasileño y sus políticas de incentivo a los biocombustibles, que generan una mayor disponibilidad de subproductos para la exportación.
«El destino estaba jugado; en algún momento Brasil nos iba a pasar», señaló Rossi, aunque destacó que este año Argentina podría mantener una leve ventaja del 8% en envíos al exterior. No obstante, advirtió que tanto Brasil como Estados Unidos están aplicando tecnología a fondo y modernizando sus plantas industriales, lo que obliga a la Argentina a revisar sus políticas de competitividad.
Suelos «en rojo» y la deuda de la fertilización
El diagnóstico sobre el estado de los suelos argentinos fue contundente. Rossi desmitificó la idea de la soja como un cultivo puramente «extractivista», recordando que la extracción de nutrientes comenzó históricamente con la ganadería, pero alertó sobre el severo déficit de fertilización actual.
«Los mapas de fertilización son de terror», afirmó el directivo, citando datos de la asociación civil Fertilizar e INTA que muestran una «mancha roja» de carencia de fósforo en todo el país. Actualmente, solo el 40% de los productores sojeros fertiliza, y quienes lo hacen no aplican las dosis necesarias, lo que resulta en un balance de nutrientes totalmente negativo desde hace años. Rossi contrastó esta realidad con la de Brasil, donde la cultura de corregir el pH y fertilizar de forma intensiva está plenamente integrada debido a la menor fertilidad natural de sus suelos.
Agenda legislativa y logística
Para revertir este retroceso, desde ACSOJA y el grupo Barbechando se impulsa una nueva ley de promoción de fertilizantes. Sin embargo, Rossi enfatizó que los problemas son transversales:
- Carga impositiva: Reclamó la reducción de retenciones para que los productores tengan oxígeno para invertir y producir más.
- Biocombustibles: Instó a cambiar una ley que «literalmente no es buena» para permitir la libre competencia.
- Logística: Señaló que el estado de los caminos rurales y las concesiones viales son puntos críticos, dado que por allí transita el 80% de la producción agroindustrial del país.
A pesar de los desafíos, Rossi rescató datos positivos de la última campaña, donde la zona central sojera alcanzó rendimientos récord de 38 quintales por hectárea, superando incluso a regiones de Brasil gracias a las buenas condiciones climáticas tras años de sequía. No obstante, el mensaje final fue claro: para sostener estos números y recuperar el mercado internacional, no basta con que llueva; se requiere una política integral que fomente la ciencia, la tecnología y una mejora sustancial en las condiciones económicas de toda la cadena.












