La construcción de este complejo industrial demandó una inversión aproximada de 20 millones de dólares. Las instalaciones albergan cinco líneas de producción dedicadas exclusivamente a la elaboración de núcleos, premezclas vitamínicas y aditivos para la alimentación de cerdos, aves, bovinos y equinos. La decisión de mantener la planta en Los Boulevares responde a una estrategia de arraigo: las nuevas instalaciones sustituirán a la fábrica actual de la firma —ubicada a pocas cuadras sobre el Bulevar de los Polacos—, permitiendo conservar el vínculo con su zona de origen y mantener la complementación logística con sus otras estructuras productivas situadas en Río Cuarto.
La compañía especializada en nutrición animal apuesta a la innovación tecnológica en su histórico emplazamiento de barrio Los Boulevares, anticipándose al crecimiento de la demanda global de alimentos.
La empresa Biofarma Sociedad Anónima ha concretado el hito más significativo de su historia con la inauguración de un nuevo complejo industrial en el barrio Los Boulevares, en la ciudad de Córdoba. Con una trayectoria de 20 años de inversiones continuas en plantas y estructuras productivas, esta nueva obra destaca como la apuesta más ambiciosa de la firma en recursos e innovación tecnológica. Según detalló Luis Klinger, presidente del directorio de la compañía, este desarrollo representa un salto hacia un nuevo estadio en la nutrición animal y la producción ganadera del país.
La construcción de este complejo industrial demandó una inversión aproximada de 20 millones de dólares. Las instalaciones albergan cinco líneas de producción dedicadas exclusivamente a la elaboración de núcleos, premezclas vitamínicas y aditivos para la alimentación de cerdos, aves, bovinos y equinos. La decisión de mantener la planta en Los Boulevares responde a una estrategia de arraigo: las nuevas instalaciones sustituirán a la fábrica actual de la firma —ubicada a pocas cuadras sobre el Bulevar de los Polacos—, permitiendo conservar el vínculo con su zona de origen y mantener la complementación logística con sus otras estructuras productivas situadas en Río Cuarto.
Una de las características más destacadas de la nueva planta es su dimensión física, proyectada para soportar el crecimiento a largo plazo. Biofarma se encontraba trabajando con la capacidad productiva de estas líneas prácticamente agotada; gracias a esta inauguración, la empresa podrá multiplicar por lo menos por cuatro su capacidad de producción en dichos segmentos.
Esta fuerte apuesta de inversión privada se produce en un escenario donde, según el análisis de Klinger, la Argentina está «indefectiblemente ligada a ser proveedor de alimentos y de carnes al mundo». El directivo remarcó que, más allá de las coyunturas y los vaivenes políticos y macroeconómicos, el país conserva un potencial de desarrollo enorme en sus mercados de producción cárnica. Con esta planta, la firma busca anticiparse activamente al futuro, asegurando la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento del sector ganadero y responder a las nuevas exigencias de los mercados internacionales.

















