Uno de los pilares fundamentales para el éxito de la temporada es el seguimiento permanente de los rodeos. Según explicó el Ing. Agr. Luis Gándara, la frecuencia de las recorridas debe ajustarse según el estado de las vacas: para aquellas próximas a parir o «cabeza de parición», las visitas deben ser diarias, mientras que para los rodeos de parición más tardía se recomiendan controles al menos tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes).
Especialistas de la Estación Experimental Agropecuaria sugieren implementar un seguimiento riguroso del rodeo, registros precisos y cuidados sanitarios básicos para incrementar la supervivencia de los terneros y la eficiencia del sistema.
Con el firme objetivo de elevar los índices productivos y fortalecer el bienestar animal, la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Corrientes del INTA ha emitido una serie de pautas de manejo esenciales para los establecimientos ganaderos. Estas prácticas buscan no solo aumentar la eficiencia de los sistemas, sino también asegurar una ganadería más sustentable y rentable a largo plazo.
El valor de la presencia en el campo
Uno de los pilares fundamentales para el éxito de la temporada es el seguimiento permanente de los rodeos. Según explicó el Ing. Agr. Luis Gándara, la frecuencia de las recorridas debe ajustarse según el estado de las vacas: para aquellas próximas a parir o «cabeza de parición», las visitas deben ser diarias, mientras que para los rodeos de parición más tardía se recomiendan controles al menos tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes).
Durante estas inspecciones, es vital realizar acciones directas sobre los recién nacidos, como la desinfección del ombligo y la verificación de la correcta ingesta de calostro en las primeras horas de vida. Asimismo, el profesional destacó la necesidad de monitorear la presencia de bicheras y evaluar el estado sanitario general de todas las categorías, incluyendo vacas vacías, vaquillas de reposición y toros.
La información como herramienta de decisión
Para el INTA, la toma de datos no es un trámite menor, sino una herramienta estratégica. Se recomienda registrar sistemáticamente:
- Datos del nacimiento: Peso al nacer, sexo y observaciones del parto.
- Eventos sanitarios: Detección de abortos y pérdidas perinatales.
- Condición corporal: Evaluación del estado físico de los animales para asegurar que lleguen en condiciones óptimas al próximo servicio de primavera.
El Ing. Gándara enfatizó que identificar y apartar a las vacas que hayan sufrido abortos es crucial para realizar diagnósticos precisos y definir el manejo reproductivo a seguir. En última instancia, disponer de registros confiables permite a los productores evaluar la eficiencia real de su establecimiento y tomar decisiones fundamentadas que reduzcan las pérdidas y mejoren la productividad global del sistema ganadero.









