Cómo está el mercado de la maquinaria

La rentabilidad del contratista explica el 80% de la cosecha, y su economía es de las más afectadas.

Para una Argentina de 120/140 millones de toneladas se va a requerir no solo renovar el parque de cosechadoras existente, sino incrementarlo. “Si Argentina compró 600 cosechadoras el año pasado, en 2016 no debería alcanzar menos de 800 o 900 máquinas como mínimo”, dijo Hector Sendoya, consultor en maquinaria agrícola. “La rentabilidad del contratista, que es el mayor comprador de cosechadoras, explica el 80% de la cosecha, y la economía del contratista es de las más afectadas, muchos estuvieron trabajando por los gastos directos y comiéndose el capital, necesitan ahora renovar equipos, y lo van a hacer a medida que sea más rentable la actividad”, dijo.

Sendoya confía “en que esto sea un barajar y dar de nuevo, creo que después del 10 de diciembre con otro enfoque para el sector hay un círculo virtuoso que tiene que empezar a funcionar”.

Indicó además que “durante mucho tiempo los factores distorsivos que las retenciones trajeron al modelo productivo argentino, de alta concentración en tamaño, y excesiva concentración en el uso de maquinarias, también creó algunas deformaciones. Entre ellas la absoluta pérdida de rotaciones, como trigo y maíz en beneficio de la soja, que era el único cultivo que fue rentable hasta que también dejo de serlo”.

El especialista agregó que “las medidas que se tomaron de cambio del esquema de retenciones vuelve a las cosas a la normalidad. Desde el punto de vista agronómico es aceptable que la retención de la soja baje gradualmente, para esperar a que se recomponga el área con trigo y maíz, que es lo que necesitamos para recuperar la fertilidad. Me parece que es un gran comienzo para pensar en la Argentina agrícola de los próximos 10 o 20 años”.

Sendoya explicó además, que “en 2015 se vendieron en total en la Argentina 600 cosechadoras, nivel que traían los últimos 3 años, siempre con tendencia a la baja. Para encontrar años similares a esta caída, tenemos que ir al periodo 1999/2000/2001 cuando se generó un nivel de reposición de maquinaria agrícola por debajo de los niveles razonables de reposición. Recuerdo que en el 1999/2000 me preguntaron qué buena noticia podían transmitir a la empresa en Estados Unidos, y la respuesta fue: o se ajusta por cantidad de área sembrada, o hay que agregar maquinaria, porque el parque de cosechadoras se va envejeciendo y debe alcanzar niveles de renovación de no menos de 1.100 unidades por año, todo lo que se reponga en menos de eso, es demanda acumulada”.

En el programa “Siempre que llovió, paro”, expresó que “la buena noticia es que hay una demanda acumulada importante. Con un nivel de tipo de cambio razonable, con un aumento de la competencia entre los fabricantes, con el traslado a precios de las devaluaciones que se produjeron en Brasil, debería empezar a producirse un acomodamiento de precios que permita pensar nuevamente en la inversión”.

También comentó que “el circulo tiene que empezar a generar la rentabilidad suficiente para el equipamiento. Argentina será uno de los grandes proveedores de alimentos en el mundo. El petróleo bajó, la soja también, pero pareciera que encontró un piso, pero con un precio razonable, un tipo de cambio razonable y un horizonte más claro, podemos empezar a renovar el parque, pero no va a ser explosivo. Hay un retraso de demanda de cosechadoras de 2.500 o 3.000 unidades”, explicó.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.