El estudio, realizado en el centro experimental CENAB, demostró que los novillos terminados a 630 kilos no solo logran márgenes económicos superiores en un 52%, sino que alcanzan los estándares más altos de calidad de carne internacional, como la categoría «prime». La Asociación Argentina de Criadores de Limousin (AACL) presentó recientemente los resultados de un
El estudio, realizado en el centro experimental CENAB, demostró que los novillos terminados a 630 kilos no solo logran márgenes económicos superiores en un 52%, sino que alcanzan los estándares más altos de calidad de carne internacional, como la categoría «prime».
La Asociación Argentina de Criadores de Limousin (AACL) presentó recientemente los resultados de un exhaustivo ensayo técnico que pone de manifiesto el potencial de la raza para transformar la eficiencia ganadera. El trabajo, dirigido por el Ing. Osvaldo Luna y desarrollado por la Cabaña La Madreselva en el Centro Experimental de Nutrición Animal Biofarma (CENAB) en Jesús María, Córdoba, analizó todo el ciclo productivo de novillos puros, desde el destete precoz hasta la faena.
El núcleo de la investigación consistió en comparar dos estrategias de terminación: una faena a los 542 kg y otra a los 630 kg de peso vivo. Los resultados desafiaron los paradigmas convencionales al demostrar que la genética Limousin permite sostener altas ganancias de peso sin un sobre engrasamiento temprano, logrando animales jóvenes y extremadamente eficientes incluso en pesos elevados.
Calidad de exportación y rendimiento superior
Uno de los hallazgos más disruptivos se dio en la calidad de la res. Al llevar a los animales hasta los 630 kg, el rendimiento en res aumentó del 64,21% al 64,76%, alcanzando un peso de res de 408 kg. Sin embargo, el salto cualitativo fue aún más impactante: el área de ojo de bife creció un 14% y la grasa intramuscular —clave para el sabor y la jugosidad— se incrementó en un 54%.
Este proceso de maduración técnica permitió que la proporción de reses con clasificación “choice” o superior saltara del 15% al 68%. Más aún, la mitad de los animales faenados con el peso mayor alcanzó la categoría “prime”, la máxima tipificación de calidad a nivel internacional.
El peso de la rentabilidad
Desde la perspectiva del negocio, los datos son contundentes. A pesar de los 110 días adicionales de engorde y los mayores costos de alimentación, la estrategia de mayor peso final resultó ser la más lucrativa. El margen bruto por animal ascendió de $325,27 a $494,54, lo que representa un incremento de rentabilidad del 52%. Asimismo, la tasa de retorno mejoró del 13,6% al 18,4%.
Al respecto, el Ing. Luna subrayó que «el mayor peso de faena termina siendo la estrategia más rentable» al combinar una mejor tipificación con un incremento del rendimiento económico. Las conclusiones del ensayo ofrecen una hoja de ruta clara para los productores que buscan intensificar sus sistemas: la genética Limousin no solo garantiza animales más pesados, sino que asegura cortes de calidad premium y mejores márgenes financieros en modelos de ciclo completo.












