En el marco de la Jornada de Pulverización Inteligente 2026, Diego Martínez, presidente de FeArCA, resaltó la importancia de la gestión de envases y la articulación entre el sector público y privado para garantizar la seguridad ambiental. El pasado 16 de julio, el Auditorio Principal de la Exposición Rural de Buenos Aires se convirtió en
En el marco de la Jornada de Pulverización Inteligente 2026, Diego Martínez, presidente de FeArCA, resaltó la importancia de la gestión de envases y la articulación entre el sector público y privado para garantizar la seguridad ambiental.
El pasado 16 de julio, el Auditorio Principal de la Exposición Rural de Buenos Aires se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro del sector agroaéreo durante la Jornada de Pulverización Inteligente 2026. En este escenario, Diego Martínez, presidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA), enfatizó la necesidad de un trabajo mancomunado entre todos los eslabones de la cadena productiva para impulsar una gestión responsable de los envases vacíos de fitosanitarios.
Para Martínez, quien además de liderar la federación es piloto y empresario en Villa Valeria, Córdoba, el evento representó un desafío para reforzar el compromiso ambiental de los diversos actores del sector. La jornada contó con una amplia representatividad, incluyendo a autoridades del INTA y Senasa, colegios profesionales, la FAO, la Red de Buenas Prácticas Agrícolas, la Fundación Barbechando y CampoLimpio. Según el directivo, estos espacios de diálogo son fundamentales para medir las acciones realizadas, comunicarlas y abordar los desafíos pendientes de forma consistente.
Uno de los puntos centrales destacados por el presidente de FeArCA fue el alto nivel de control que pesa sobre la actividad. La aviación agrícola en Argentina, que está próxima a cumplir 100 años, es considerada la actividad más regulada del campo, ya que debe cumplir simultáneamente con legislaciones aeronáuticas y agronómicas. Este marco normativo, sumado a la capacitación constante, busca asegurar que las aplicaciones protejan a la sociedad, al ambiente y a los cultivos que proveen los alimentos de la población.
En este proceso de profesionalización, el rol de CampoLimpio ha sido determinante. Martínez señaló que la organización ha aportado una solución basada en la unión de la cadena y el cumplimiento de la Ley Nacional de Envases. «La Asociación nos brinda un esquema de trabajo claro, una suerte de guía de cómo debe realizarse una aplicación segura, que nos da mucha tranquilidad», afirmó el directivo.
De cara al futuro, los desafíos para FeArCA se centran en profundizar la gestión responsable de los residuos generados por la actividad, con el objetivo de lograr su revalorización. La estrategia continuará enfocada en ejecutar planes conjuntos y potenciar las sinergias construidas en encuentros de trabajo para garantizar una producción cada vez más sustentable.











