jueves 3 de septiembre del 2026 ARG 12°C Temperatura
Menos pérdidas, más sustentabilidad: logran reducir a la mitad la fuga de nitrógeno en el cultivo de maíz – Mundo Agro Cba | Noticias del Agro

Menos pérdidas, más sustentabilidad: logran reducir a la mitad la fuga de nitrógeno en el cultivo de maíz

Menos pérdidas, más sustentabilidad: logran reducir a la mitad la fuga de nitrógeno en el cultivo de maíz

Un estudio conjunto entre el INTA y diversos organismos científicos demuestra que el uso de urea con inhibidor de la ureasa disminuye drásticamente la volatilización de amoníaco en suelos húmedos, abriendo el camino hacia una fertilización mucho más eficiente. La volatilización de amoníaco (NH₃) representa uno de los desafíos más significativos para la agricultura moderna,

Un estudio conjunto entre el INTA y diversos organismos científicos demuestra que el uso de urea con inhibidor de la ureasa disminuye drásticamente la volatilización de amoníaco en suelos húmedos, abriendo el camino hacia una fertilización mucho más eficiente.

La volatilización de amoníaco (NH₃) representa uno de los desafíos más significativos para la agricultura moderna, al constituir una de las principales vías de pérdida del nitrógeno que se aplica como fertilizante en el cultivo de maíz. Para hacer frente a esta problemática, un equipo de especialistas de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná llevó adelante una serie de ensayos de campo durante las campañas agrícolas 2024/25 y 2025/26. El estudio comparó la urea convencional con la urea tratada con un inhibidor de la ureasa (Limus®) con el objetivo de evaluar las pérdidas de este nutriente y su impacto en la respuesta del cultivo a la fertilización.

Condiciones críticas de humedad

Los ensayos se desarrollaron en el marco de la red de pérdidas gaseosas de nitrógeno en maíz en Argentina, una iniciativa de alcance nacional que integra estudios en diversas regiones productoras como Paraná, Balcarce, Corrientes, Manfredi y Salta.

Durante las experiencias se evaluaron dosis de 100 y 200 kilogramos de nitrógeno por hectárea, además de un lote testigo sin fertilizar. Las aplicaciones estuvieron precedidas por precipitaciones de entre 24 y 39 milímetros en los días previos. Estas lluvias generaron niveles de humedad en el suelo de entre el 61 % y el 66 % de espacio poroso lleno de agua, un escenario sumamente propicio para que se disparen las pérdidas por volatilización.

En Paraná, los resultados evidenciaron que la urea convencional presentó su pico más alto de volatilización entre el segundo y el tercer día posteriores a la aplicación. Por el contrario, la urea tratada con el inhibidor demostró un comportamiento mucho más estable y controlado en el tiempo, distribuyendo pérdidas menores de manera uniforme.

Resultados que marcan la diferencia

La brecha de eficiencia entre ambos tratamientos fue contundente en las dos campañas analizadas:

  • En la campaña 2024/25, la urea convencional perdió por volatilización entre el 14 % y el 15 % del nitrógeno aplicado, mientras que la urea con inhibidor redujo este escape a apenas el 6 % o 7 %.
  • Durante la campaña 2025/26, la tendencia se profundizó: la urea convencional registró pérdidas de entre el 13 % y el 20 %, frente a solo un 5 % o 6 % del fertilizante tratado.

«Los resultados muestran que la incorporación de un inhibidor de la ureasa permite reducir significativamente las pérdidas de nitrógeno por volatilización de amoníaco respecto de la urea convencional», destacó Carolina Gregorutti, investigadora del INTA Paraná y directora del trabajo. Gregorutti remarcó que esta investigación aporta evidencia clave para optimizar el manejo de la fertilización bajo condiciones ambientales desfavorables.

Rendimientos y eficiencia agronómica

En cuanto al comportamiento de las plantas de maíz, los científicos reportaron que no se detectaron diferencias estadísticas significativas en el rendimiento según la fuente de fertilizante utilizada. Los rendimientos de la cosecha oscilaron entre los 5.277 y los 11.915 kilogramos por hectárea, observándose una mayor eficiencia en el uso del nitrógeno cuando se aplicó la dosis menor (100 kg/ha), de manera independiente al tipo de urea empleada.

Alianza para una agricultura verde

Este avance es producto de una estrecha colaboración público-privada que involucra a la firma Profertil, al CONICET, al INTA, a la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce y a la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

El estudio, que forma parte de la tesis doctoral de la investigadora Anabel Gamarra, continuará en una nueva etapa enfocada en evaluar las emisiones de óxido nitroso (N₂O). El propósito final es consolidar recomendaciones de manejo agronómico que promuevan la productividad y aseguren la sustentabilidad ambiental de los sistemas maiceros de todo el país.

Tal vez te pueda interesar

Lo más reciente