La iniciativa fijará un incremento en los cortes obligatorios de naftas y gasoil a partir de 2027, impulsando el desarrollo regional, la creación de empleo y la sustitución de importaciones. El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) celebró la aprobación en el Senado de la Nación del proyecto de la nueva Ley de Biocombustibles, al que calificó
La iniciativa fijará un incremento en los cortes obligatorios de naftas y gasoil a partir de 2027, impulsando el desarrollo regional, la creación de empleo y la sustitución de importaciones.
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) celebró la aprobación en el Senado de la Nación del proyecto de la nueva Ley de Biocombustibles, al que calificó como un paso clave hacia el desarrollo sustentable, la transición energética y el agregado de valor en origen. La iniciativa contempla que el nuevo régimen entre en plena operatividad a partir del año 2027, otorgando la previsibilidad normativa necesaria para concretar desembolsos de capital a largo plazo.
El proyecto establece un incremento gradual en los cortes obligatorios de mezcla, elevando la participación del bioetanol al 15% en las naftas y la del biodiésel al 10% en el gasoil. Esta medida potenciará de forma directa a las cadenas productivas de la soja, el maíz y la caña de azúcar, fortaleciendo el entramado económico del interior del país.
De acuerdo con las estimaciones del sector, la implementación plena de la ley impulsará inversiones privadas superiores a los USD 1.000 millones destinadas a ampliar la capacidad instalada, desarrollar tecnología, mejorar la infraestructura logística y generar energías limpias. Asimismo, la normativa permitirá generar puestos de trabajo directos e indirectos y posibilitará un ahorro estratégico de divisas al sustituir la importación de combustibles fósiles.
Por su parte, Gustavo Idígoras, presidente del CAA, destacó que el nuevo marco apuesta a un mayor federalismo, a la reducción de la huella de carbono, a la mejora en la calidad de los biocombustibles y a precios competitivos para el consumidor y el agro. Tras el aval de la Cámara Alta, el proyecto queda a la espera de su sanción definitiva en la Cámara de Diputados para transformar este potencial productivo en una realidad económica a partir de 2027.










