Especialistas del INTA Marcos Juárez destacan el potencial de estos equipos para optimizar el uso de insumos, operar en terrenos complejos y complementar las labores agrícolas tradicionales. El avance de la tecnología en el sector agropecuario suma un nuevo aliado estratégico: los drones aplicadores. Estos equipos están ganando terreno debido a su capacidad para realizar
Especialistas del INTA Marcos Juárez destacan el potencial de estos equipos para optimizar el uso de insumos, operar en terrenos complejos y complementar las labores agrícolas tradicionales.
El avance de la tecnología en el sector agropecuario suma un nuevo aliado estratégico: los drones aplicadores. Estos equipos están ganando terreno debido a su capacidad para realizar tareas con alta precisión y operar en situaciones donde la maquinaria terrestre convencional encuentra limitaciones. Desde el INTA Marcos Juárez, en la provincia de Córdoba, resaltan que esta innovación no solo optimiza el uso de insumos, sino que expande las posibilidades de manejo en diversos ambientes productivos.
Precisión quirúrgica y cuidado del suelo
Una de las mayores virtudes de los drones es su capacidad para intervenir de manera localizada. Según explicó Carlos Navarro, especialista del INTA, estos equipos permiten trabajar con dosis variables y actuar específicamente sobre sectores determinados del lote. A través de mapas de prescripción o delimitación directa mediante control remoto, se pueden tratar únicamente áreas de interés, como cabeceras o manchones de malezas, lo que favorece un uso mucho más eficiente de los recursos.
Además de la precisión, el uso de drones ofrece una solución técnica ante condiciones adversas del terreno. “Otra ventaja importante es la posibilidad de trabajar cuando las condiciones del suelo dificultan el ingreso de maquinaria terrestre, evitando daños sobre el cultivo y reduciendo problemas de compactación”, señaló Navarro. Esta versatilidad es especialmente útil en economías regionales y sistemas frutales, facilitando labores sobre las copas de los árboles o en terrenos con pendientes pronunciadas.
Más allá de la pulverización: siembra y monitoreo
El potencial de esta tecnología trasciende los tratamientos fitosanitarios. Los especialistas indican que estos equipos ya se utilizan para la siembra de cultivos de servicio antes de la cosecha del cultivo antecesor o para la implantación de pasturas en zonas de difícil acceso.
Para llevar adelante estas tareas, el INTA Marcos Juárez utiliza herramientas de vanguardia como el Agras T50, orientado a tratamientos específicos, y el Mavic 3 Multiespectral, destinado al relevamiento y seguimiento de los cultivos.
Capacitación y validación institucional
A pesar de sus beneficios, la adopción de esta tecnología no es automática. Navarro remarcó que su integración requiere capacitación, planificación y una evaluación adecuada de cada situación, entendiendo al dron como una herramienta complementaria dentro de un manejo integral.
En este contexto, el organismo cuenta con la Red de Drones, un espacio donde se articulan capacidades de distintas regiones del país para evaluar y validar conocimientos. El objetivo final es generar información que mejore la seguridad y eficiencia de las intervenciones, promoviendo un aprovechamiento racional de los insumos.
Esta propuesta tecnológica será uno de los ejes centrales que el INTA presentará en la 138.ª Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, dentro del espacio de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, donde los visitantes podrán conocer de cerca el potencial de un dron aplicador en los sistemas productivos actuales.
Fuente: INTA Informa











