lunes 29 de junio del 2026 ARG 2°C Temperatura
El girasol argentino recupera su brillo: hacia un nuevo récord de producción impulsado por la tecnología – Mundo Agro Cba | Noticias del Agro

El girasol argentino recupera su brillo: hacia un nuevo récord de producción impulsado por la tecnología

El girasol argentino recupera su brillo: hacia un nuevo récord de producción impulsado por la tecnología

Argentina se ha consolidado como un actor fundamental en el mercado global del girasol, aportando el 7% de la producción mundial entre 2020 y 2024, lo que la sitúa como el tercer exportador detrás de Rusia y Ucrania. Tras un período de estancamiento que duró dos décadas, el sector vive hoy una «tercera etapa» de crecimiento acelerado. En la campaña 2025-2026, la superficie cosechada alcanzó los 2,8 millones de hectáreas, con un rendimiento récord estimado en 2,36 toneladas por hectárea, elevando la producción a unos 6,6 millones de toneladas, una cifra que no se veía desde hacía casi treinta años.

Tras décadas de altibajos, el cultivo atraviesa una nueva etapa de expansión. Con una brecha de rendimiento del 35% a nivel nacional, especialistas señalan que la clave para alcanzar los máximos históricos reside en la combinación de genética, manejo preciso y el intercambio de conocimientos entre productores.

Argentina se ha consolidado como un actor fundamental en el mercado global del girasol, aportando el 7% de la producción mundial entre 2020 y 2024, lo que la sitúa como el tercer exportador detrás de Rusia y Ucrania. Tras un período de estancamiento que duró dos décadas, el sector vive hoy una «tercera etapa» de crecimiento acelerado. En la campaña 2025-2026, la superficie cosechada alcanzó los 2,8 millones de hectáreas, con un rendimiento récord estimado en 2,36 toneladas por hectárea, elevando la producción a unos 6,6 millones de toneladas, una cifra que no se veía desde hacía casi treinta años.

El desafío de la brecha productiva

A pesar del buen momento, el interrogante que recorre los campos es cuánto más puede crecer el cultivo. Los expertos coinciden en que, si bien hay margen para expandir la superficie (actualmente 1,2 millones de hectáreas por debajo del récord histórico), esta expansión compite con otros granos como la soja y el maíz. Por ello, el foco principal está puesto en cerrar la brecha de rendimiento: la diferencia entre lo que el ambiente permite producir (rendimiento potencial) y lo que efectivamente se cosecha.

Actualmente, esta brecha se sitúa en torno al 35% a nivel nacional. Según los especialistas, mientras que «el ambiente propone» los recursos (luz, agua, suelo), es el productor quien «dispone» a través de la genética y el manejo agronómico.

Las claves del manejo: más que solo insumos

A diferencia de otros cultivos como el maíz o el trigo, en el girasol el simple «apilamiento de insumos» no garantiza el éxito. El salto productivo actual requiere de una combinación de tecnologías de procesos y de insumos. Entre las asignaturas pendientes, se destaca la fertilización nitrogenada, cuya ausencia sigue siendo una práctica frecuente a pesar de la evidencia científica sobre sus beneficios.

Otras prácticas críticas incluyen:

  • Fecha de siembra: Debe ser lo más temprana posible, siempre que el suelo alcance los 15°C para asegurar una emergencia homogénea.
  • Densidad de siembra: Se recomienda alcanzar poblaciones de al menos 45.000 a 50.000 plantas por hectárea para evitar limitaciones en el rendimiento.
  • Genética: El uso de híbridos de alto potencial y con mayor concentración de aceite (que ya supera el 50% en muchos casos) es vital para capturar los avances del mejoramiento genético.

El valor de la «tecnología social»

Un aspecto novedoso que surge del análisis de las fuentes es el impacto de las denominadas «tecnologías sociales». Se ha observado que los productores que participan en asociaciones o espacios de colaboración, como los grupos CREA, obtienen rendimientos un 11% superiores al promedio nacional.

Este fenómeno demuestra que el intercambio de experiencias y el aprendizaje compartido entre pares y el sector científico son herramientas tan potentes como una sembradora bien regulada o un fertilizante de precisión. En un contexto donde la mayoría de las empresas agrícolas son PyMEs distribuidas por todo el territorio, evitar el aislamiento se vuelve una estrategia productiva fundamental para enfrentar los desafíos ambientales y tecnológicos del nuevo ciclo expansivo del girasol.

Con una demanda internacional firme y un horizonte tecnológico claro, el girasol argentino tiene ante sí la oportunidad histórica de recuperar su máximo esplendor, siempre y cuando logre acortar esa distancia del 35% que aún separa la realidad de los lotes de su verdadero potencial biológico.

Fuente: Explorando el potencial del cultivo, por Diego Hernán Rotili e Ignacio Rodríguez -1 FAUNLPam, Agroinnova, CREA – 2 Limagrain Argentina

Tal vez te pueda interesar

Lo más reciente