La producción de papa en las provincias de Córdoba y San Luis ha consolidado su tendencia de recuperación durante la campaña 2026. De acuerdo con los datos presentados el pasado 2 de julio en el Espacio San Carlos por la Federación Nacional de Productores de Papa (FENAPP), la superficie cultivada alcanzó las 15.443 hectáreas, lo que representa un incremento del 14,4% (unas 1.950 hectáreas adicionales) respecto al ciclo anterior.
Según un relevamiento de la FENAPP y el INTA, la superficie alcanzó las 15.443 hectáreas en la última campaña. Traslasierra se consolida como el polo productivo central, mientras que zonas como Ayacucho registran saltos históricos en la superficie implantada.
La producción de papa en las provincias de Córdoba y San Luis ha consolidado su tendencia de recuperación durante la campaña 2026. De acuerdo con los datos presentados el pasado 2 de julio en el Espacio San Carlos por la Federación Nacional de Productores de Papa (FENAPP), la superficie cultivada alcanzó las 15.443 hectáreas, lo que representa un incremento del 14,4% (unas 1.950 hectáreas adicionales) respecto al ciclo anterior.
Este crecimiento marca el tercer año consecutivo de expansión tras el «piso» registrado en 2023, período afectado por la denominada “triple Niña”. Aunque las cifras actuales muestran una recuperación notable, el sector aún se encuentra por debajo de los máximos históricos de 2004, cuando el área bordeaba las 22.000 hectáreas.
Traslasierra, el corazón de la producción
El informe técnico, basado en imágenes satelitales procesadas por el INTA Castelar, destaca que la región de Traslasierra concentra más del 60% del área total, con 9.533 hectáreas y un crecimiento interanual del 12,7%. Por su parte, la zona denominada Córdoba Capital totalizó 5.910 hectáreas, mostrando una expansión del 17,3%.
A nivel departamental, los resultados arrojaron realidades diversas:
- San Javier y San Alberto: Lideran el ranking productivo con 3.985 y 3.272 hectáreas respectivamente.
- Ayacucho (San Luis): Protagonizó el salto más espectacular, con un crecimiento relativo del 156%, pasando de 525 a 1.344 hectáreas.
- Río Primero y Colón: También mostraron avances significativos, con incrementos cercanos al 55%.
En contrapartida, departamentos como Totoral, Junín y Santa María registraron retrocesos en su superficie, lo que demuestra que la recuperación no ha sido homogénea y depende de factores como la rotación de lotes y la disponibilidad de agua.
Precisión satelital para la toma de decisiones
La metodología utilizada, liderada por el Lic. Leonardo Ariel German del Instituto de Clima y Agua del INTA, consistió en una secuencia de imágenes obtenidas entre febrero y junio. Este seguimiento temporal permitió identificar con exactitud los lotes de papa tardía en sus diferentes etapas, desde la siembra hasta la cosecha, superando la precisión de las encuestas tradicionales.
Durante la presentación, que contó con la presencia de autoridades como Marcos Blanda (Secretario de Agricultura de Córdoba) y Mario Raiteri (Vicepresidente de FENAPP), se enfatizó el valor estratégico de esta información.
«Contar con una estimación precisa permite dimensionar el volumen potencial de producción y la oferta que llegará al mercado», señala el informe. En una actividad de alta inversión y dependencia del riego, esta «radiografía satelital» busca evitar decisiones a ciegas que puedan afectar la rentabilidad del productor ante posibles saturaciones de la demanda.










