En el marco del 160° aniversario de la Sociedad Rural Argentina, su presidente reclamó el fin del “régimen confiscatorio” y pidió a los gobiernos provinciales y nacionales dejar de “agobiar” al sector con impuestos para potenciar la producción y la competitividad. Durante el acto de inauguración de la 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria
En el marco del 160° aniversario de la Sociedad Rural Argentina, su presidente reclamó el fin del “régimen confiscatorio” y pidió a los gobiernos provinciales y nacionales dejar de “agobiar” al sector con impuestos para potenciar la producción y la competitividad.
Durante el acto de inauguración de la 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, pronunció un discurso marcado por la celebración de los 160 años de la entidad y un firme reclamo hacia la clase política respecto a la presión impositiva que recae sobre el campo. Con un tono optimista pero crítico, Pino enfatizó que el crecimiento del sector agropecuario está directamente ligado a la eliminación de las trabas fiscales que han frenado su potencial durante décadas.
El fin de un régimen «confiscatorio»
El eje central de la alocución de Pino fue la exigencia de terminar con los derechos de exportación. Según el dirigente, desde el año 2002 el Estado ha sometido al campo a un «régimen confiscatorio» a través de las retenciones, recaudando un total de 215 mil millones de dólares.
Pino utilizó como evidencia los resultados del actual mandato presidencial, donde una disminución en la presión de estos cobros permitió que los productores reinvirtieran unos 6.000 millones de dólares. «Lo reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y otros tipos de mejoras», detalló, vinculando directamente este alivio fiscal con récords productivos como las 30 millones de toneladas de trigo y el crecimiento en la producción de carnes y miel. Ante esto, su conclusión fue tajante: “las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre”.
Contra el agobio impositivo y las «aduanas internas»
Más allá de las retenciones, el titular de la SRA envió un mensaje directo a gobernadores e intendentes para que dejen de «agobiarnos con impuestos». Entre los gravámenes señalados como arbitrarios y perjudiciales, Pino destacó:
- El manejo del impuesto a los ingresos brutos.
- Las tasas viales que no se traducen en mejoras de caminos.
- El cobro de tributos por el traslado de mercadería entre provincias, práctica que calificó como la creación de «aduanas internas» prohibidas por la Constitución Nacional.
Competitividad y comparación regional
Pino advirtió que la imposición de retenciones es la causa principal de que la producción argentina se encuentre en una «meseta», mientras que los países vecinos mantienen una curva ascendente de crecimiento. Según las proyecciones de la entidad, si se generaran las condiciones adecuadas —centradas en la baja de impuestos y digitalización—, el agro podría aportar 20.000 millones de dólares adicionales al Producto Bruto Interno de forma anual.
Para finalizar, el dirigente subrayó que la baja de impuestos no es solo un acto de justicia para el productor, sino un beneficio para toda la sociedad, ya que «cuando los impuestos bajan, la producción aumenta». Con un llamado a la confianza mutua entre el Gobierno y el sector, Pino cerró reafirmando el lema histórico de la institución: “Cultivar el suelo es servir a la Patria”.
Milei, sin anuncios para el sector
Sobre el cierre del acto en la Rural, el presidente Javier Milei se encargó de elevar el estatus del sector agropecuario, definiéndolo como el pilar de la civilización actual. «Sin el trabajo de la tierra no seríamos muy diferentes de los animales», afirmó el presidente, quien también advirtió que atacar al campo es atacar «el cimiento mismo sobre el que se levantó todo lo demás»,. Bajo esta premisa, el mandatario buscó reconciliar la relación entre el Estado y los productores, asegurando que su gestión no volverá a «menospreciar ni atacar» al sector.
Si bien el presidente reafirmó que el objetivo final de su gobierno es la liberación total de las retenciones y la reducción de costos y burocracia, evitó dar precisiones sobre cuándo sucederá esto,. Según Milei, todo avance en materia impositiva depende del mantenimiento del superávit fiscal, al que calificó como la condición necesaria para bajar impuestos.












