En el cierre de la Jornada de Carnes y Granos, el canciller Pablo Quirno instó a los productores e industriales a liderar la «conquista comercial» de los mercados externos, posicionando al campo como el eje central del soft power argentino y un actor clave en la seguridad alimentaria global. En el marco de la Exposición
En el cierre de la Jornada de Carnes y Granos, el canciller Pablo Quirno instó a los productores e industriales a liderar la «conquista comercial» de los mercados externos, posicionando al campo como el eje central del soft power argentino y un actor clave en la seguridad alimentaria global.
En el marco de la Exposición Rural de Palermo, la Jornada de Carnes y Granos concluyó con un mensaje de alto impacto político y económico por parte del Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno. Ante un auditorio compuesto por productores, especialistas y empresarios, el funcionario trazó una analogía futbolística para describir el potencial del sector: «Ustedes son los Messi de la agroindustria y el mundo lo sabe».
Durante su intervención, Quirno enfatizó que Argentina enfrenta un «partido decisivo» en la escena internacional, donde se define quién tendrá la capacidad de proveer alimentos a un mundo que demanda, por sobre todo, seguridad y confianza. Según el canciller, la combinación de proteínas animales, granos, aceites y biotecnología constituye una parte fundamental del «soft power argentino», otorgándole al país un prestigio que lo posiciona como un actor insustituible en la geopolítica actual.
El ministro también detalló la labor que realiza su cartera, calificándola como una «tarea silenciosa» enfocada en la apertura de mercados, la negociación de habilitaciones y el cumplimiento de requisitos técnicos. Sin embargo, fue claro al señalar que el éxito final depende de la sinergia con el ámbito privado: «La política exterior puede abrir mercados, pero la conquista comercial se completa con la calidad, la escala y la audacia del sector privado«. En este sentido, aseguró que la Cancillería actuará como un «socio activo» de la ambición exportadora nacional.
La jornada, desarrollada bajo el lema «El negocio de alimentar», sirvió como espacio de debate sobre los desafíos de la próxima década. En los paneles dedicados a la ganadería, se analizó la importancia de la sanidad animal para acceder a los destinos más exigentes y la necesidad de diferenciar los productos por calidad. Por otro lado, el bloque agrícola puso el foco en la innovación genética, la mejora de la productividad y el rol de las inversiones como motor indispensable para el crecimiento del sector.
Hacia el final de su discurso, Quirno renovó el llamado a la acción conjunta entre el Estado y los productores para aprovechar las oportunidades globales. «La respuesta argentina ya está en marcha», afirmó, cerrando con una exhortación a todo el ecosistema agroindustrial: «Salgamos juntos a ganar ese partido».













