La Región Centro ha formalizado un planteo ante el Gobierno Nacional con el objetivo de actualizar el marco normativo que regula la comercialización externa de trigo. La iniciativa busca establecer una diferenciación clara entre el trigo commodity tradicional y el trigo pan segregado de especialidad, un producto acondicionado bajo estrictos parámetros de calidad y trazabilidad destinado a mercados internacionales que no demandan granos genéricos.
Los ministros de Agricultura de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos presentaron un plan para actualizar normativas que consideran «obsoletas». Buscan crear una posición arancelaria específica y extender los plazos de liquidación de divisas, tras el impacto financiero sufrido por un molino santafesino.
La Región Centro ha formalizado un planteo ante el Gobierno Nacional con el objetivo de actualizar el marco normativo que regula la comercialización externa de trigo. La iniciativa busca establecer una diferenciación clara entre el trigo commodity tradicional y el trigo pan segregado de especialidad, un producto acondicionado bajo estrictos parámetros de calidad y trazabilidad destinado a mercados internacionales que no demandan granos genéricos.
El pedido fue presentado por el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, al secretario de Coordinación de la Producción de la Nación, Pablo Lavigne. El encuentro contó además con el respaldo de los ministros de Córdoba, Sergio Busso, y de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo.
Tres ejes para la competitividad
El planteo elevado al Ministerio de Economía se fundamenta en tres ejes técnicos concretos para evitar que el capital de trabajo de las empresas quede inmovilizado:
- Posición arancelaria propia: Creación de una categoría específica para el trigo pan segregado exportado en contenedores.
- Régimen de liquidación de divisas: Extender el plazo a 180 días, equiparándolo con las manufacturas de origen industrial.
- Regularización del IVA: Agilizar la devolución de saldos técnicos de IVA para no afectar la solvencia financiera de las firmas.
Según las autoridades provinciales, la falta de distinción en la normativa actual «desalienta la inversión y el agregado de valor en origen». Puccini comparó el objetivo con el modelo de Canadá, donde el trigo diferenciado es un pilar estratégico para la generación de divisas.
El caso de Molino Matilde: la alarma que activó el reclamo
La urgencia del planteo surgió a raíz de la situación de Molino Matilde SA, una industria de Santa Fe que exporta trigo de alta calidad con identidad preservada. Al operar mediante contenedores y aduana en planta, los tiempos logísticos y comerciales difieren de los embarques a granel. Sin embargo, la normativa vigente obliga a la empresa a cumplir los mismos plazos de liquidación que el grano genérico, provocando desfasajes financieros críticos.
«No es solo un problema contable, es una reducción de recursos que deberían destinarse a inversión en maquinaria y generación de empleo», advirtió Juan Cruz Imhoff, representante de la firma afectada.
Un potencial de crecimiento del 20 %
La propuesta cuenta con el aval técnico de la Mesa Nacional del Trigo y la Bolsa de Comercio de Rosario. Ambas instituciones coinciden en que apostar por el trigo de especialidad permitiría capturar entre un 15 % y un 20 % más de divisas por tonelada exportada.
El objetivo final es consolidar una matriz exportadora basada en la calidad y la diferenciación, con un fuerte impacto en el «interior productivo». «No podemos permitir que normas obsoletas castiguen a quienes invierten y generan empleo», enfatizó el ministro Puccini, reafirmando la defensa de una cadena que promueve la especialización y el arraigo en las localidades santafesinas.

Fuente: Agrofy News











