El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, reafirmó en el evento organizado por la Federación Agraria Argentina el compromiso provincial con la articulación público-privada, la transformación de la producción primaria y el reclamo histórico por la eliminación de las retenciones. En un escenario que reunió a aproximadamente mil personas, entre pequeños y medianos productores, agricultores familiares
El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, reafirmó en el evento organizado por la Federación Agraria Argentina el compromiso provincial con la articulación público-privada, la transformación de la producción primaria y el reclamo histórico por la eliminación de las retenciones.
En un escenario que reunió a aproximadamente mil personas, entre pequeños y medianos productores, agricultores familiares y referentes del sector, la ciudad de Córdoba se convirtió en el epicentro del debate agroindustrial durante el Congreso Pulso Tierra. El evento, desarrollado en el Complejo Ferial Córdoba, funcionó como un espacio clave para la innovación y la tecnología aplicada al campo.
Durante su intervención en el panel “Gestión y compromisos para el desarrollo productivo”, el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, subrayó que la provincia mantiene una visión clara sobre la necesidad de establecer políticas públicas que trasciendan las gestiones políticas. “Córdoba viene trabajando en ese sentido, promoviendo el trabajo articulado entre el sector público y el privado para construir políticas aun pensando distinto”, afirmó el funcionario, destacando que la prioridad es la voluntad de generar acuerdos en una provincia esencialmente productiva.
El desafío de la industrialización y los biocombustibles
Uno de los ejes centrales del discurso oficial fue la convicción del gobernador Martín Llaryora de que no existe desarrollo nacional sin producción, ni producción sostenible sin estabilidad en las políticas de Estado. En este sentido, Busso planteó que el gran desafío actual es transformar la producción primaria para avanzar hacia una mayor industrialización y el fortalecimiento de la bioeconomía.
El ministro también hizo especial hincapié en el desarrollo de los biocombustibles. Valoró la posibilidad de que las provincias obtengan mayor autonomía para elevar el corte de los mismos, lo que, según sus palabras, potenciaría la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo genuinos en territorio cordobés.
Sustentabilidad e infraestructura como pilares
El modelo cordobés, descrito por Busso como uno basado en el diálogo y la previsibilidad, tiene hitos concretos en materia de gestión. Entre ellos, se destacó el Programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs), que este año llega a su décima edición y posiciona a la provincia como líder en sustentabilidad productiva al transformar los discursos ambientales en incentivos económicos directos para los productores.
En cuanto a la infraestructura rural, el ministro resaltó dos herramientas que considera únicas en el país:
- El sistema de consorcios camineros.
- El Fondo de Desarrollo Agropecuario (FDA), mediante el cual el 98% de la recaudación tributaria del sector retorna al campo en obras de conectividad, seguridad y vialidad.
El reclamo por las retenciones
Pese a reconocer los recientes anuncios del Gobierno nacional respecto a la baja de gravámenes para el trigo y la cebada, Busso fue categórico al reiterar el reclamo de la provincia por las «retenciones cero». Según explicó, el modelo de desarrollo que defiende Córdoba requiere eliminar estos obstáculos para potenciar definitivamente el agregado de valor y la industrialización del sector agropecuario.
El Congreso Pulso Tierra cerró sus puertas tras una jornada donde técnicos y funcionarios expusieron sobre tendencias en las que la provincia marca el rumbo, tales como Mapas Córdoba, ganadería y biodiversidad, reafirmando que el Estado debe actuar como un aliado y no como un obstáculo para quien produce.












