La paralización de Manisur, una histórica planta manisera dejó a 70 trabajadores sin actividad y encendió la alarma en Santa Eufemia, donde el impacto ya golpea a toda la economía local. La localidad cordobesa de Santa Eufemia enfrenta uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La empresa exportadora Manisur S.A. decidió paralizar
La paralización de Manisur, una histórica planta manisera dejó a 70 trabajadores sin actividad y encendió la alarma en Santa Eufemia, donde el impacto ya golpea a toda la economía local.
La localidad cordobesa de Santa Eufemia enfrenta uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La empresa exportadora Manisur S.A. decidió paralizar por completo su planta durante la actual campaña, una medida que dejó sin trabajo a 70 empleados permanentes discontinuos y generó una fuerte preocupación en toda la comunidad.
La decisión no responde a un conflicto laboral ni a una caída de la demanda, sino a la falta de materia prima para poner en marcha la producción. Como consecuencia, los trabajadores no fueron convocados para iniciar la temporada y quedaron sin el ingreso que representa su principal fuente de sustento.
La promesa que nunca se concretó
El origen de la crisis se remonta al año pasado, cuando un nuevo socio mayoritario se incorporó a la empresa con la promesa de impulsar su recuperación. El inversor, un productor agropecuario de Alejandro Roca, había asumido el compromiso de destinar su producción de maní a la planta de Santa Eufemia.
Sin embargo, en marzo comunicó un cambio de planes. Debido a problemas financieros propios, resolvió enviar esa producción a otro destino para afrontar deudas pendientes, dejando a Manisur sin el volumen necesario para iniciar el procesamiento de la campaña.
La decisión sorprendió a la empresa cuando toda la estructura ya estaba preparada para comenzar la actividad.

Un fuerte impacto en toda la comunidad
Con apenas 2.700 habitantes, Santa Eufemia siente de inmediato las consecuencias de la paralización. La ausencia del salario de 70 familias reduce el consumo y afecta directamente a comercios, servicios e instituciones locales.
La intendenta Gisela Barrionuevo advirtió que el efecto económico ya comenzó a reflejarse en la actividad comercial del pueblo y sostuvo que la situación genera una gran preocupación entre vecinos y autoridades.
Muchos de los trabajadores afectados acumulan entre 15 y 30 años de antigüedad en la planta, por lo que el empleo estacional representa un ingreso fundamental para sus hogares.
Sin despidos, pero sin trabajo
Desde la empresa y el gremio UATRE aclararon que la situación no implica un cierre definitivo de la planta ni despidos masivos. La decisión consiste en no iniciar la campaña 2026 por la falta de mercadería para procesar.
Actualmente, solo permanecen en actividad entre 18 y 20 empleados de planta permanente, mientras el resto deberá esperar una eventual reactivación.
La empresa sostiene que trabaja para reorganizar su operación y cumplir con los compromisos de la próxima cosecha, con el objetivo de retomar la producción durante 2027.
Mientras tanto, la incertidumbre domina el panorama en Santa Eufemia. La paralización de una de sus principales fuentes de empleo no solo afecta a decenas de familias, sino que pone a prueba la capacidad de toda una comunidad para atravesar un año marcado por la falta de trabajo y la incertidumbre económica.










