Con un incremento interanual del 17,3%, el sector consolidó su rol clave en la generación de divisas, impulsado por el dinamismo de los complejos de girasol, carne vacuna y trigo, pese a la caída en los precios internacionales. La agroindustria argentina continúa reafirmando su posición como el principal motor de la economía nacional. Según el
Con un incremento interanual del 17,3%, el sector consolidó su rol clave en la generación de divisas, impulsado por el dinamismo de los complejos de girasol, carne vacuna y trigo, pese a la caída en los precios internacionales.
La agroindustria argentina continúa reafirmando su posición como el principal motor de la economía nacional. Según el último informe del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), basado en datos de la Bolsa de Cereales, las exportaciones del sector alcanzaron los u$s 26.978 millones durante los primeros seis meses de 2026. Esta cifra representa un sólido crecimiento del 17,3 %3.984 millones para el país.
El desempeño de junio fue particularmente destacado, con ventas al exterior que totalizaron u$s4.939 millones, superando en un 17,4% los registros de junio de 2025. Este avance del agro se dio en un marco de expansión general del comercio exterior argentino, donde las exportaciones totales de bienes crecieron más del 24%, permitiendo ampliar significativamente el superávit comercial.
Motores del crecimiento y disparidad sectorial
El impulso exportador del semestre estuvo liderado por los complejos de girasol, carne y cuero vacuno, y trigo. Sin embargo, en términos de expansión relativa, el sector porcino fue el que mostró mayor dinamismo con un salto impresionante del 130%. Le siguieron el girasol (+128,5%), las legumbres (+118%) y el algodón (+85%), reflejando una recuperación notable en diversos segmentos productivos.
No obstante, el panorama no fue uniforme para todas las economías regionales. El informe advierte sobre caídas en sectores específicos que atenuaron el crecimiento global: el complejo avícola retrocedió un 38%, seguido por el arrocero (-21%) y el manisero (-3%).
Competitividad y proyecciones para el cierre del año
Un punto de atención para los exportadores es el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM). Si bien se mantuvo estable respecto al mes previo, se sitúa un 2% por debajo del promedio de 2025, un factor que el sector monitorea de cerca por su impacto en la competitividad internacional.
Hacia adelante, las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario estiman que el agro cerrará el 2026 con una liquidación total cercana a los u$s34.900 millones. Aunque esta cifra representa un ajuste a la baja debido al descenso de los precios internacionales, la entidad destaca la normalización del flujo de liquidaciones tras las distorsiones normativas de 2025.
Finalmente, el nivel de actividad de la cadena agropecuaria se mantiene cerca de sus máximos históricos, sustentado por la recuperación de la cosecha de soja, un mayor ritmo en la molienda y el avance en la producción de biodiésel.












