La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ha anunciado un hito para el sector agroindustrial: Argentina se ha convertido en la primera nación del mundo en aprobar una nueva tecnología herbicida diseñada específicamente para el control de malezas gramíneas resistentes. Este avance representa el primer herbicida selectivo de este tipo a nivel global en casi cuatro décadas, posicionando al país a la vanguardia de la innovación agrícola.
La nueva herramienta, lanzada oficialmente este mes, ofrece una solución tras casi 40 años sin innovaciones en herbicidas selectivos para soja y algodón, combatiendo especies que amenazan la rentabilidad y el rendimiento del sector.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ha anunciado un hito para el sector agroindustrial: Argentina se ha convertido en la primera nación del mundo en aprobar una nueva tecnología herbicida diseñada específicamente para el control de malezas gramíneas resistentes. Este avance representa el primer herbicida selectivo de este tipo a nivel global en casi cuatro décadas, posicionando al país a la vanguardia de la innovación agrícola.
Esta innovación surge como una respuesta crítica para los productores locales que enfrentan la creciente ineficiencia de herramientas tradicionales, como el glifosato. Las malezas resistentes constituyen una de las mayores amenazas para el campo, ya que no solo sobreviven a las aplicaciones comunes, sino que compiten directamente con los cultivos por recursos vitales como agua, luz solar y nutrientes. Además, estas especies actúan como vectores para plagas, virus y bacterias, lo que suele traducirse en una reducción drástica de los rendimientos.
El cronograma de implementación de esta tecnología fue el siguiente:
- Diciembre de 2025: El SENASA aprobó el ingrediente activo (la molécula).
- Abril de 2026: Se aprobó la formulación definitiva.
- Junio de 2026: Lanzamiento oficial al mercado.
El producto está diseñado para proteger cultivos estratégicos como la soja y el algodón, permitiendo también aplicaciones en pre-siembra para maíz y cereales.
La elección de Argentina como escenario para este debut mundial no es casual. Siendo el tercer productor mundial de soja, el país es reconocido globalmente como uno de los mercados más innovadores, con una base de productores que destaca por ser pionera en la adopción de tecnologías de punta para optimizar la producción.












