Con una trayectoria de 12 años, la iniciativa liderada por Fabián Otero y Mauricio Groppo busca capacitar a estudiantes y criadores en la selección fenotípica de la raza, reuniendo a más de 200 participantes en su última jornada. Hoy la actividad se concentra en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la
Con una trayectoria de 12 años, la iniciativa liderada por Fabián Otero y Mauricio Groppo busca capacitar a estudiantes y criadores en la selección fenotípica de la raza, reuniendo a más de 200 participantes en su última jornada. Hoy la actividad se concentra en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC.
La formación de nuevos profesionales en el sector agropecuario ha encontrado un pilar fundamental en la Escuela de jurados de Angus Centro. Hoy la actividad se concentra en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC. Esta iniciativa, que nació hace 12 años por una propuesta de Mauricio Groppo para retribuir a la facultad que lo formó, (egresado de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC) ha evolucionado desde sus inicios vinculados a las pruebas pastoriles hasta convertirse en un evento académico de gran escala,. Actualmente, la modalidad de trabajo consiste en jornadas itinerantes que recorren los campos escuela de las universidades más importantes de la provincia de Córdoba.
Una evolución constante en la formación académica
Lo que comenzó como una práctica pequeña para un seminario de jurados ha multiplicado su impacto de manera notable. Según relata Fabián Otero, autoridad de la Asociación Angus a nivel nacional, en sus comienzos las jornadas convocaban a unos 50 o 60 alumnos, mientras que hoy la cifra alcanza los 200 participantes,. Esta expansión ha sido posible gracias a la colaboración estrecha con la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Católica de Córdoba y la Universidad Nacional de Río Cuarto, todas ellas socias de Angus y poseedoras de campos escuela donde los estudiantes trabajan directamente con los animales de cada institución,.
El objetivo central de estas jornadas es dedicar un espacio a los estudiantes y jóvenes interesados en conocer el funcionamiento de una cabaña y, fundamentalmente, en el aprendizaje de la selección fenotípica de animales. El programa no solo atrae a alumnos universitarios, sino que se mantiene como un espacio abierto para criadores, hijos de criadores y técnicos con experiencia que buscan perfeccionar sus criterios de evaluación,.
El arte de la jura: teoría y práctica en el corral
La capacitación aborda la complejidad de evaluar un animal en pista o en el campo. Durante las charlas, se instruye sobre diversos caracteres clave: desplazamientos, aplomos, profundidad, ancho de costilla y la diferenciación de caracteres sexuales, buscando que el macho tenga «carácter de macho» y la hembra sea femenina,. Otero enfatiza que, aunque existen tamaños ideales, estos también dependen de las regiones a las que se destinará el animal.
La dinámica de la jornada incluye una fase práctica intensiva donde los jóvenes deben realizar su propia jura en seis categorías distintas (tres de machos y tres de hembras), trabajando con lotes de cuatro animales,. Posteriormente, sus decisiones son contrastadas con la jura oficial realizada por Mauricio Groppo.
Reconocimiento y federalismo
Dada la gran concurrencia, el proceso de evaluación de los resultados se ha profesionalizado para manejar el volumen de información que generan los participantes,. «Si nos ponemos a evaluar 150 personas a 6 entradas, tenemos que evaluar 900 papelitos», explica Otero, señalando que la organización premia a los tres mejores puntajes de cada universidad participante de manera individual.
Más allá de la competencia, estas jornadas fomentan el intercambio entre instituciones, permitiendo que las universidades conozcan la realidad de los campos escuela de sus colegas. Con el apoyo constante de la Asociación Angus, Angus Centro continúa sembrando conocimiento, asegurando que las nuevas generaciones de profesionales cuenten con las herramientas necesarias para mantener la excelencia de la raza en el país.


Fotos Ana Paula Grosso










