La Asociación Argentina de Criadores de Limousin atraviesa un presente de celebración y crecimiento. El festejo de su 60° aniversario no solo coincide con la tradicional Exposición Rural de Palermo, sino que se da en un contexto de fuerte expansión para la raza, la cual se ha posicionado como una pieza fundamental en el actual «boom» de la producción ganadera local.
En el marco de la Exposición Rural de Palermo, la raza francesa consolida su expansión en el país como la herramienta estratégica para ganar peso y mejorar la rentabilidad de los rodeos.
La Asociación Argentina de Criadores de Limousin atraviesa un presente de celebración y crecimiento. El festejo de su 60° aniversario no solo coincide con la tradicional Exposición Rural de Palermo, sino que se da en un contexto de fuerte expansión para la raza, la cual se ha posicionado como una pieza fundamental en el actual «boom» de la producción ganadera local.
Con una presencia que supera los 150 años en el agro argentino —los primeros ejemplares arribaron a mediados de la década de 1870—, la raza ha logrado construir un diferencial competitivo sólido. Un hito histórico que destaca la relevancia de la ganadería nacional es que la asociación argentina fue la primera en crearse fuera de Francia, país de origen de estos ejemplares.
En la actualidad, la rentabilidad manda en el sector, y es allí donde el Limousin marca la diferencia. Juan Pablo Latanti, referente de la asociación, subraya que la clave del éxito hoy reside en producir más carne. Según explica, el Limousin se ha transformado en «la herramienta para meter kilos», permitiendo mejorar cualquier rodeo y satisfacer las demandas de los mercados internacionales más exigentes que buscan carne de alta calidad.
Este aniversario encuentra a la raza no solo mirando su rica historia, sino proyectándose como una aliada estratégica para el productor que busca eficiencia y mayor peso en sus animales, consolidando su protagonismo en la cadena de valor de la carne argentina.











