En el marco de la Expo Rural 26, referentes del sector debatieron sobre la ruptura de los «techos de cristal», el valor de la diversidad y los desafíos de ocupar espacios clave en las organizaciones gremiales y empresarias. El auditorio de Palermo se convirtió en el escenario de un debate histórico durante la Expo Rural
En el marco de la Expo Rural 26, referentes del sector debatieron sobre la ruptura de los «techos de cristal», el valor de la diversidad y los desafíos de ocupar espacios clave en las organizaciones gremiales y empresarias.
El auditorio de Palermo se convirtió en el escenario de un debate histórico durante la Expo Rural 26. Bajo la organización de la Red de Mujeres Rurales, una multitud de productoras y dirigentes se reunió para analizar la construcción de liderazgos, la sustentabilidad y el rol que hoy desempeñan en las organizaciones más influyentes del agro nacional.
El despertar del liderazgo gremial
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la creciente participación de las mujeres en la toma de decisiones gremiales. Eloísa Frederking, la primera vicepresidenta mujer en la historia de la Sociedad Rural Argentina (SRA), destacó que, aunque las mujeres siempre han tenido fuerza en el sector, su visibilidad en las cúpulas dirigenciales es un fenómeno reciente. Según Frederking, este camino requiere de «compromiso, pasión, visión y paciencia», además de la aplicación de las «habilidades blandas» para entender las necesidades de un sector tan diverso.
En sintonía, Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), hizo un llamado directo a la acción: «Hay que animarse a ocupar espacios». Sarnari subrayó que el paradigma ha cambiado y que hoy son las propias productoras quienes se hacen cargo y resuelven necesidades de manera colectiva. Reconoció que, si bien el compromiso demanda tiempo, es fundamental que cada voz sea escuchada dentro de las instituciones.
De los sueños a la realidad: talento y diversidad
La evolución del sector también fue analizada desde una perspectiva generacional. Andrea Grobocopatel, integrante de la Red de Mujeres Rurales, reflexionó sobre el avance logrado al señalar que, años atrás, ni siquiera soñaba con liderar la empresa familiar. «Hoy hay muchas referentes y eso es lo más valioso que tenemos», afirmó.
Por su parte, Fátima De Mattía, joven dirigente del Ateneo SRA, fue contundente al explicar que este avance no responde a una cuestión de cupos, sino a la «capacidad y el talento». Para De Mattía, la clave reside en que los mejores equipos se conforman a partir de la diversidad, lo que hace indispensable que las mujeres estén sentadas en las mesas donde se definen las políticas del agro.
Una visión integral: salud y sustentabilidad
La jornada no solo se limitó a la política gremial. El encuentro incluyó paneles dedicados a la concientización en salud y al valor económico de la sustentabilidad. En este último espacio, expertas de organizaciones como la FAO, Aapresid y la Fundación Gran Chaco debatieron sobre cómo el cuidado de los recursos y la producción responsable son hoy pilares fundamentales para el desarrollo del campo.
Con la participación de figuras como Analía Esperón —productora y capitana de barco— y diversas representantes del Ateneo SRA, la jornada dejó en claro que el liderazgo femenino en el campo argentino no tiene vuelta atrás: se sustenta en la formación, la experiencia compartida y la convicción de que el aporte de la mujer es vital para la construcción de un sector más equitativo y eficiente.











