En particular, Francia se encamina hacia su tercera ola de calor, lo que ha llevado al organismo oficial FranceAgriMer a advertir sobre un posible recorte del 30% en la producción de maíz. A este panorama se suma el renovado interés de China, que ha concretado compras de soja a Estados Unidos y mantiene activos los rumores sobre futuras adquisiciones de maíz, consolidando un mercado que busca cualquier señal climática para sostener la tendencia alcista.
Tras disiparse las tensiones geopolíticas, la atención vira hacia la amenaza climática en Europa y EE.UU., mientras que en Argentina la cosecha de maíz cobra un ritmo vertiginoso para cumplir con los embarques previstos.
El mercado de granos ha dejado atrás la volatilidad generada por el conflicto en Medio Oriente, permitiendo que los precios de la soja y el maíz regresen a niveles previos a la escalada entre Estados Unidos e Irán. Con la geopolítica en un segundo plano tras los acuerdos de paz, los fondos especulativos han retomado posiciones compradas, centrando nuevamente su atención en los fundamentos básicos de la oferta y la demanda.
Alerta climática en el Hemisferio Norte
El principal motor de las recientes subas es la preocupación por el clima en el hemisferio norte, que ingresa en un período crítico para el desarrollo de los cultivos. Los pronósticos anticipan temperaturas por encima de la media para las próximas semanas, un escenario que ya está impactando severamente en Europa.
En particular, Francia se encamina hacia su tercera ola de calor, lo que ha llevado al organismo oficial FranceAgriMer a advertir sobre un posible recorte del 30% en la producción de maíz. A este panorama se suma el renovado interés de China, que ha concretado compras de soja a Estados Unidos y mantiene activos los rumores sobre futuras adquisiciones de maíz, consolidando un mercado que busca cualquier señal climática para sostener la tendencia alcista.
El dinamismo de la cosecha local
En el plano nacional, las condiciones meteorológicas han jugado a favor de los productores. La reciente ola polar fue clave para reducir los niveles de humedad en el maíz, lo que permitió dinamizar la cosecha y aumentar significativamente el flujo de camiones hacia las terminales portuarias.
Según datos de NABSA, el programa de embarques es ambicioso, con registros que ya alcanzaban los 3,4 millones de toneladas el pasado viernes. Las proyecciones de ausencia de lluvias para los próximos días ofrecen una «ventana excelente» para profundizar el avance de las máquinas en el campo y asegurar el suministro constante de cereal necesario para cumplir con los compromisos internacionales.
Contraste entre cultivos y perspectivas para el trigo
Mientras el maíz gana protagonismo en los ingresos portuarios, los envíos de soja han mostrado una caída, aunque el mercado de la oleaginosa mantiene un buen volumen de fijaciones de precios.
Por otro lado, la campaña de trigo avanza con paso firme, entrando en su recta final de siembra con el 81% del área prevista ya cubierta. Las expectativas para el cereal son sumamente optimistas, proyectando otra excelente campaña que se sumaría a un stock remanente (carry) entre temporadas que podría superar los 6 millones de toneladas.
Fuete: Agrofy News











