Bajo el lema “Del potencial a los resultados”, se inauguró en Buenos Aires el 20º Congreso Maizar, un evento que reunió a destacados dirigentes del sector agroindustrial y funcionarios de primera línea, como el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, y el ministro del Interior, Diego Santilli. El eje central del debate giró en torno a la necesidad de capitalizar las oportunidades actuales para que la Argentina no vuelva a perder la posibilidad de un desarrollo sostenido.
Ramiro Costa, presidente del Congreso y gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, destacó que la discusión ya no debe centrarse en demos
En la apertura de la 20º edición del encuentro, referentes del sector y funcionarios nacionales coincidieron en que la estabilidad macroeconómica brinda un nuevo horizonte para transformar la producción récord de maíz en desarrollo federal, inversiones y valor agregado.
Bajo el lema “Del potencial a los resultados”, se inauguró en Buenos Aires el 20º Congreso Maizar, un evento que reunió a destacados dirigentes del sector agroindustrial y funcionarios de primera línea, como el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, y el ministro del Interior, Diego Santilli. El eje central del debate giró en torno a la necesidad de capitalizar las oportunidades actuales para que la Argentina no vuelva a perder la posibilidad de un desarrollo sostenido.
Ramiro Costa, presidente del Congreso y gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, destacó que la discusión ya no debe centrarse en demostrar la capacidad productiva del país, especialmente tras alcanzar un récord superior a los 60 millones de toneladas de maíz este año. Según Costa, el desafío actual es transformar ese grano en carne, leche, huevos, bioetanol y bioplásticos, aprovechando que la estabilización macroeconómica comienza a ofrecer el «horizonte» necesario para la inversión a largo plazo.
Por su parte, el presidente de Maizar, Federico Zerboni, utilizó una potente metáfora sobre las oportunidades perdidas: «Qué país la Argentina, que ha dejado escapar el tren de las oportunidades extraordinarias varias veces, y otra vez le vuelve a pasar». Zerboni instó a todos los sectores a «subirse al tren», planteando el ambicioso objetivo «10×10»: alcanzar las 100 millones de toneladas de maíz mediante la siembra de 10 millones de hectáreas con un rendimiento promedio de 10 toneladas.
No obstante, el dirigente también señaló asignaturas pendientes, como la necesidad de una Ley de Biocombustibles moderna y la aceleración del cronograma de reducción de derechos de exportación hasta llegar a «retenciones cero». Asimismo, pidió un consenso fiscal para evitar que las bajas en impuestos nacionales sean compensadas con aumentos en tasas municipales o impuestos inmobiliarios provinciales.
La respuesta oficial llegó de la mano de Sergio Iraeta, quien subrayó que el Gobierno nacional está pasando «del relato a los hechos». El secretario de Agricultura defendió el camino de la unificación cambiaria y la eliminación de trabas burocráticas, afirmando que el campo está volviendo a «sacar a la Argentina del pantano». En la misma línea, el ministro Diego Santilli cerró el acto asegurando que, gracias al orden macroeconómico y la reducción de la inflación, el país está comenzando a despegar, especialmente en el interior productivo.
El Congreso Maizar 2026 se consolida así no solo como un espacio de intercambio técnico con más de 150 disertantes, sino como el escenario donde la cadena maicera busca sellar un compromiso para que la innovación se transforme finalmente en desarrollo federal.












